Tragedia en Ankara
La detonación de un coche bomba causó en el centro de Ankara al menos 34 muertos así como 125 heridos, en lo que fue el tercer gran atentado que sufre la capital turca desde el pasado mes de octubre.
Según informaciones oficiales, el artefacto explotó en torno a las 4:45 de la tarde hora local en los alrededores del parque Guven, cerca de la plaza Kizilay, rodeada de una zona de ocio y comercios, y que no está lejos del barrio diplomático de la capital.
El ataque aún no ha sido reivindicado ni hay todavía datos ni especulaciones sobre quién podría haberlo perpetrado.
La detonación del coche bomba se produjo cuando pasaba por una parada de autobús, en la que había mucha gente esperando.
El ministro turco de Sanidad, Mehmet Muezzinoglu, informó ante la prensa de que entre los muertos hay uno o dos supuestos terroristas suicidas.
Además, entre los heridos, ingresados en 14 hospitales, hay 19 que se encuentran en estado crítico.
Por otra parte, el ministro turco de Interior, Efkan Ala, señaló que la explosión fue un “atentado terrorista” dirigido contra la población civil del país.
"Lo condenamos. Aquellos que lo perpetraron no van a conseguir sus objetivos", señaló el ministro.
“Civiles esperando en una parada de autobús fueron atacados por un coche en movimiento. Fue un atentado terrorista”, aseveró Ala.
En cuanto a la posible autoría del ataque, el ministro dijo que la investigación ha arrojado ya serios hallazgos, aunque la organización responsable del ataque será declarada cuando todas las pericias hayan terminado.
La fuerza de la explosión fue tal que dañó numerosos coches y autobuses urbanos en la plaza, asegura la emisora de noticias turca NTV.
