¡Una tontería! La NASA desmiente rumor que la Tierra perdería la gravedad
La agencia espacial estadounidense salió al paso del rumor que alertaba sobre siete segundos de flotación catastrófica este 12 de agosto y aclaró los riesgos reales para la salud ocular durante el fenómeno astronómico.
Ante la ola de desinformación que invadió las redes sociales en las últimas semanas, la NASA emitió un comunicado tajante para desmentir la teoría viral que aseguraba que la Tierra perdería su fuerza de gravedad durante siete segundos este miércoles 12 de agosto, coincidiendo con la llegada del tan esperado eclipse solar total.
La narrativa falsa —que circuló masivamente en plataformas como TikTok y X— afirmaba que el planeta sufriría una pérdida temporal de atracción gravitacional provocando destrozos masivos y más de 40 millones de muertes. Incluso, inventaba un inexistente "Proyecto Ancla" de la NASA dotado con $89.000 millones de dólares para mitigar el impacto.
Portavoces de la agencia espacial estadounidense calificaron la versión como una “tontería absoluta”, enfatizando que no existe ningún plan de contingencia ni riesgo alguno de que ocurra semejante anomalía.
¿Por qué es físicamente imposible que la Tierra se quede sin gravedad?
La comunidad científica aprovechó la coyuntura para recordar que la gravedad terrestre depende directamente de la masa total del planeta. Para que la Tierra deje de atraer los objetos hacia su centro, tendría que perder instantáneamente una porción masiva de su estructura física, como su núcleo, manto, corteza u océanos.
Los especialistas remarcaron que no existe ningún mecanismo en la física conocida capaz de "desactivar" la fuerza de gravedad durante un par de segundos.
Asimismo, aclararon que si bien los eclipses solares involucran la alineación de la Luna entre la Tierra y el Sol —lo que influye de forma natural en fenómenos como las mareas—, este posicionamiento no altera ni reduce la gravedad terrestre.
La agencia concluyó haciendo un llamado a la ciudadanía a informarse exclusivamente mediante canales científicos oficiales para evitar ceder ante pánicos infundados generados por contenidos virales en internet.
