Agonía de 21 días termina en luto por el sismo en El Bebedero, Tonosí
Jennifer Escobar, nieta de la fallecida, recordó que el día del terremoto trataron de evacuar rápidamente; sin embargo, la condición de movilidad reducida de su abuela, debido a un problema médico, dificultó el rescate y no consiguieron sacarla a tiempo.
La tragedia provocada por el terremoto del pasado 9 de octubre sigue dejando dolor en las familias de Azuero.
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Una adulta mayor de 86 años, residente en la comunidad de El Bebedero, distrito de Tonosí, falleció el viernes 30 de octubre a las 10:45 a. m. en un hospital de la ciudad de Panamá, donde permanecía recluida desde que resultó gravemente herida durante el movimiento sísmico.
Con su muerte, se convierte en la tercera víctima fatal relacionada con este terremoto en Panamá.
Drama familiar en El Bebedero por movilidad reducida
Jennifer Escobar, nieta de la fallecida, recordó los momentos de desesperación que vivieron cuando comenzó a temblar la tierra.
Explicó que se encontraban en la parte posterior de la vivienda y trataron de evacuar rápidamente; sin embargo, la condición de movilidad reducida de su abuela, debido a un problema médico, dificultó el rescate y no consiguieron sacarla a tiempo.
"Tratamos de salir lo más rápido que pudimos para el patio, pero no lo logramos", relató la joven, quien también señaló que, afortunadamente, la pequeña vivienda no se desplomó.
No obstante, la mujer sufrió lesiones severas que requirieron atención médica urgente.
Operativo de traslado médico desde Tonosí hasta la capital
La Policía Nacional colaboró en el traslado de la paciente desde su residencia hasta el punto de atención médica en Tonosí.
Posteriormente, debido a la gravedad de su condición, fue evacuada en helicóptero durante la tarde hacia el Hospital Regional de Azuero Anita Moreno, donde los médicos determinaron su traslado al Hospital Joaquín Pablo Franco Sayas, en Las Tablas.
Días después fue llevada a un centro hospitalario en la ciudad de Panamá, donde permaneció bajo atención médica hasta su fallecimiento.
La muerte de esta mujer de 86 años vuelve a enlutar a la comunidad de El Bebedero y a la provincia de Los Santos, donde el terremoto dejó familias afectadas, viviendas dañadas y momentos de angustia que aún permanecen en la memoria de sus habitantes.
Su historia refleja las dificultades adicionales que enfrentaron los adultos mayores durante la emergencia en las áreas afectadas.
