Nacional - 19/3/26 - 03:23 PM

Amor de vidas pasadas entre embajador gringo y Andrea Altamirano Duque

La astróloga Lilia Korsi ya le tiró las cartas a la pareja… y lo que salió no es cualquier cosa.

 

Por: Redacción / Crítica -

TAN TAN TARÁN… TAN TAN TARÁN. Así suenan —o al menos así dicen que sonarán— las campanas el 21 de marzo a las 5:00 p.m. en Clayton

Ese día, el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, dejará a un lado el protocolo diplomático para dar el “sí, acepto” a la joven panameña de apellido sonoro: Andrea Altamirano Duque.

La cosa venía caminando calladita, casi en modo secreto de Estado. Pero ya saben cómo es Panamá: tarde o temprano alguien suelta la primicia. Y así fue, @panamahoy_ una cuenta digital tiró la bomba… ¡boom!… 

Después del soplo inicial, empezaron a rodar las invitaciones, todas con una condición: intransferibles. La lista de invitados sigue siendo un secreto bien guardado.

De la pareja se sabe lo justo. Ambos son divorciados. Él estuvo casado con Demi Busatta, representante estatal en Florida, mientras que ella, es una chica de Chepo, que viene de una familia vinculada al mundo de las carreras de caballos y la política.

Un amor que viene de vidas pasadas 

Pero aquí es donde la historia se pone más curiosa. La astróloga Lilia Korsi ya le tiró las cartas a la pareja… y lo que salió no es cualquier cosa. 

Según explicó, el tarot abrió con La Rueda de la Fortuna junto a El Juicio, lo que apunta a una relación que viene “de otras vidas”, de vidas pasadas, como si este amor ya estuviera escrito desde hace siglos.

Las cartas siguieron hablando. La Fuerza marca que no ha sido un camino fácil, que esta relación ha tenido sus luchas. Luego aparece el As de Oros, señal de consolidación, no solo como pareja, sino también en un plano más amplio.

Y ahí es donde el asunto se pone más grande que una boda. Según la lectura, el Dos de Bastos sugiere que esta unión podría tener impacto en las relaciones internacionales, mientras que el Diez de Copas pinta un panorama de estabilidad emocional. 

Pero la carta que más llamó la atención fue La Estrella, que para la astróloga es clara: “este amor se tenía que dar sí o sí”.

Así que mientras Clayton se prepara para arroz, flores y protocolo, hay quienes dicen que esto no es solo una boda más. Entre campanas, política y tarot, la unión promete dar de qué hablar… dentro y fuera del altar.