Campesinos llevan pelea a Corte por embalse del Canal y cierre de cementerios
Los manifestantes llegaron con antorchas, plátanos, piñas, mangos, limones y otros productos agrícolas, que colocaron en las escalinatas de la Corte.
Grupos de campesinos marcharon este lunes desde la Plaza 5 de Mayo hasta la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para rechazar la construcción del embalse de Río Indio, proyecto que implicará la inundación de tierras, el reasentamiento de familias y el cierre de ocho cementerios ubicados en la zona.
La protesta, convocada por la Coordinadora Campesina por la Vida Contra los Embalses, culminó con la presentación de un recurso legal para solicitar la anulación del decreto que fija un plazo para las inhumaciones en los cementerios afectados por el proyecto.
Los manifestantes llegaron con antorchas, plátanos, piñas, mangos, limones y otros productos agrícolas, que colocaron en las escalinatas de la Corte como símbolo de la lucha por sus tierras.
"Hoy vamos a presentar a la Corte un amparo contra ese decreto. Tiene que derogarse. Esto no puede continuar", expresó José Florentino Chirú, vicepresidente de la Coordinadora Campesina.
El abogado Santander Tristán Donoso, asesor del movimiento, explicó que el recurso presentado es una acción contenciosa administrativa de nulidad, con la que buscan que el decreto sea declarado nulo por ilegal.
Además, recordó que anteriormente presentaron dos demandas de inconstitucionalidad contra la construcción del reservorio de Río Indio, pero ambas fueron rechazadas por la Corte Suprema. También informó que solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) medidas cautelares para proteger a las comunidades campesinas afectadas.
Desde el 21 de julio entró en vigencia el decreto ejecutivo que ordena el cierre del cementerio de El Limón, mientras que otros siete camposantos podrán seguir operando hasta el 15 de enero de 2027, antes de ser clausurados por el avance del proyecto.
El embalse de Río Indio, impulsado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), tiene una inversión estimada de 1.500 millones de dólares y busca garantizar el suministro de agua para el Canal de Panamá durante los próximos 50 años, además de abastecer a cerca de la mitad de la población panameña.
Según la ACP, el proyecto impactará a unas 500 familias, equivalentes a 2.000 personas de 38 comunidades, dedicadas principalmente a la agricultura familiar y la ganadería extensiva.
La subadministradora del Canal, Ilya Espino de Marotta, aseguró recientemente que más del 70 % de las familias ya ha participado en acuerdos sobre el plan de compensación y reasentamiento, que contempla nuevas viviendas, carreteras y medidas para preservar sus medios de vida.
El Río Indio se convertirá en el tercer lago que abastecerá al Canal de Panamá, una ruta por la que transita entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial.








