El 75% de la población ve un futuro incierto para Panamá
El pesimismo ciudadano en Panamá no es exclusivo de ningún sector de la sociedad. Tres cuartas partes de la población considera que el país no marcha en la dirección correcta, según una encuesta elaborada por la firma Ipsos para Grupo Epasa, realizada entre el 17 de abril y el 2 de mayo de este año.
Lo que llama la atención del resultado no es solo su magnitud, sino su uniformidad. Según la encuestadora, no existen diferencias significativas entre las respuestas de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, ni entre quienes ganan más y quienes ganan menos. El malestar, en pocas palabras, es transversal.
La economía, en el ojo de la tormenta
El pesimismo sobre la marcha del país tiene un rostro muy concreto: la economía. Cuando se les pidió a los entrevistados que calificaran el estado actual de la economía nacional en una escala del 1 al 5, el 33% le dio la calificación más baja posible, es decir, la consideró muy débil. En el extremo opuesto, apenas el 5% la calificó como muy fuerte. Un 35% se ubicó en el punto intermedio, catalogándola como regular.
Para Ipsos, los números no dejan lugar a interpretaciones generosas: la percepción general sobre la economía refleja un marcado pesimismo entre los panameños.
Esa percepción, además, se acentúa con la edad. Conforme aumentan los años de los encuestados, crece también la sensación de que la economía del país está débil, lo que sugiere que quienes más tiempo llevan observando la realidad económica del país son también quienes más desconfianza expresan frente a ella.
El bolsillo también duele
Si la lectura sobre la economía nacional es sombría, la que hacen los panameños sobre sus propias finanzas no es muy distinta. Al ser consultados sobre su situación financiera personal, el 24% la considera muy débil y un 17% adicional la ve simplemente débil. Sumados, representan más de cuatro de cada diez encuestados que sienten que su economía doméstica está en aprietos.
Un 47% se sitúa en una posición intermedia, ni cómoda ni crítica, mientras que apenas el 12% describe su situación financiera como fuerte o muy fuerte.
En este apartado aparece una de las pocas diferencias notables entre grupos: el pesimismo sobre las finanzas personales es mayor entre las mujeres, con un 43%, que entre los hombres, con un 38%. Una brecha que, aunque moderada, apunta a que la presión económica cotidiana se percibe con más intensidad en el segmento femenino.
Ficha técnica
La encuesta fue aplicada a 1,200 personas mayores de 18 años, en todo el territorio nacional con excepción de la provincia de Darién y las comarcas indígenas. El 71% de los entrevistados reside en zonas urbanas y el 29% en áreas rurales. El 84% tenía más de 25 años, mientras que el 16% restante se encontraba en el rango de 18 a 24 años.
En materia de ingresos, el 49% de los encuestados devenga menos de 800 dólares mensuales, el 37% recibe entre 800 y 2,499 dólares, y solo el 14% supera esa cifra. El estudio fue realizado con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±2.81 puntos porcentuales, lo que le otorga solidez estadística a sus resultados.