Hub de las Américas bajo debate: ¿salud o competitividad?
El cobro de 10 dólares de impuesto a los pasajeros en tránsito que utilicen el hub del Aeropuerto de Tocumen se ha convertido en la manzana de la discordia entre diputados y el gerente de la terminal aérea, que se debaten entre lograr más aportes para invertir en salud pública o mantener la competitividad de Panamá como centro internacional de trasbordo.
Con la nueva tasa, los pasajeros en tránsito en Tocumen estarían aportando unos 14 millones de dólares, que serían destinados a obras que benefician directamente a la población, como el Hospital Oncológico, el Hospital Santo Tomás y el Hospital del Niño, entre otros.
Al ser cuestionado sobre el cobro de la nueva tasa en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, el gerente de Tocumen, José Antonio Ruiz Blanco, aseguró que, como panameño, quisiera cobrar más impuestos a los pasajeros en tránsito, pero también debe pensar en mantener la competencia de Panamá frente a otros aeropuertos de la región.
“Terminales como El Salvador, Perú, Argentina y República Dominicana se están modernizando y creciendo, vienen por nosotros, y en ninguno de estos países se cobra impuesto de tránsito; como gerente de Tocumen debo tener todo esto en cuenta”, sostuvo.
Explicó que el éxito de Tocumen es que es un hub internacional, y esa es la razón por la que nuevas aerolíneas como Cóndor, Iberia y Air Europa han llegado al país, ya que todavía no somos un destino turístico masivo.
A pesar de esto, Ruiz Blanco fue optimista y destacó que, junto con la junta directiva, constantemente buscan cómo darle más ingresos al país y aportar a la economía.
Por su parte, el diputado Benicio Robinson González, que impulsa el proyecto para el cobro de 10 dólares a los pasajeros en tránsito, señaló que se deben buscar alternativas para que Tocumen aporte más ingresos al país y que, si la gerencia de la terminal aérea no encuentra la solución, los diputados tendrían que hacerlo a través de una ley.
“Todos sabemos que el Ministerio de Salud no cuenta con suficientes fondos para enfrentar los grandes problemas de salud del país. Se necesita un hospital de niños y otro oncológico en el interior, pero no hay dinero para construirlos. El aeropuerto de Tocumen no está en el cielo, está en la tierra, y debe contribuir con más fondos para beneficiar a la población”.
Destacó que el cobro de 10 dólares de impuesto de tránsito en el pasaje aéreo no le restaría competitividad a Panamá, y citó como ejemplo que actualmente una soda y una empanada en esta terminal pueden costar hasta 12 dólares. “Estos precios, que son más caros que en el mismo Dubái, no han afectado al turismo, así que sí hay formas de buscar más aportes”, agregó Robinson González.
Recalcó que cerca de 2 millones de pasajeros al año pasan en tránsito por Panamá, usan las instalaciones del aeropuerto —baños, internet, aire acondicionado, electricidad y otras facilidades— y no le están dejando nada a la economía del país, que tanto necesita ese dinero para ayudar a los más necesitados.
La Asociación de Líneas Aéreas en Panamá (ALAP), la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) han rechazado el proyecto de Robinson Jr. y han pedido que el mismo se retire de la agenda legislativa.
Según estas agrupaciones, la medida impactará significativamente el interés de las líneas aéreas internacionales de operar en Panamá, resultando en una disminución de los pasajeros que hoy escogen conectar vía Panamá.
Esto no solo afectaría de forma directa los ingresos del Aeropuerto Internacional de Tocumen, sino que también reduciría la importante contribución económica generada por el transporte aéreo, que suma 194,000 empleos directos e indirectos y 6,800 millones de dólares al producto interno bruto.
Finalmente, tanto Robinson como Ruiz Blanco acordaron reunirse para encontrar una solución que incremente los aportes económicos del aeropuerto a la sociedad, pero sin perjudicar la competitividad aérea de Panamá.
