Nacional - 28/7/26 - 12:00 AM

La OER refuerza estrategia para cerrar brecha eléctrica

Por: Vivian Jiménez vjimenez@epasa.com -

Llevar electricidad a las comunidades más apartadas del país va más allá de la instalación de líneas de distribución o paneles solares; es una inversión que contribuye al desarrollo y calidad de vida de la población; por tanto, debe perdurar en el tiempo y ello solo se consigue garantizando la estabilidad de los equipos, una tarea que la Oficina de Electrificación Rural (OER) busca reforzar este año.

El director de la entidad adscrita al Ministerio de la Presidencia, Antonio Clement, explicó que prolongar la vida útil de los sistemas fotovoltaicos, alternativa más utilizada en zonas de difícil acceso, requiere de un respaldo técnico que, hasta la fecha, no había sido prioridad para ninguna administración; por ello, la mayoría de los paneles colocados en el territorio nacional han dejado de funcionar o están por hacerlo, pese a estar diseñados para operar durante 25 años.

Reiteró que su objetivo no es que la población se beneficie de estos equipos únicamente por los 5 o 6 años que les dura la batería; al contrario, desea que su impacto sea permanente para reducir la brecha de acceso a la electricidad que existe en Panamá.

“No podemos seguir poniendo paneles solares que duren poco tiempo porque nadie les da mantenimiento; apenas se acaba la batería, se dañan”, subrayó.

Propone para corregir esta situación que el servicio de mantenimiento a dichas estructuras se adquiera a través de una licitación internacional que permita a la empresa contratista facturar el consumo eléctrico, garantizando su continuidad, como sucede con las líneas eléctricas que, una vez colocadas, se entregan a las compañías encargadas de su funcionamiento.

No obstante, aclaró que la medida debe contar con el respaldo de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep) y que su finalidad no es cobrar por el uso del sol, como han mencionado algunos ciudadanos, sino asegurar la durabilidad de los equipos; por ello, la tarifa será proporcional al consumo de cada familia y accesible.

Destacó que esta metodología ya existe en el país, específicamente en la comarca Ngäbe-Buglé, en donde una compañía ha beneficiado a más de 6,500 casas con energía eléctrica proveniente de fuentes renovables aisladas de la red a precios asequibles.

El costo del servicio para los moradores varía de acuerdo a las necesidades de cada uno, pero su monto inicial es de 5 dólares, tarifa que, a juicio del director de la OER, puede replicarse a nivel nacional.

Solicitó a la ciudadanía entender que, con este pago, además de respetar la inversión que realiza el Estado en la compra e instalación de paneles solares en lugares donde no llega la red, podrán contar con luz eléctrica de manera continua.

La entidad, cumpliendo su misión de ayudar a los más necesitados, continuará con la instalación de acueductos con paneles solares interconectados a la red para disminuir la facturación de quienes ya cuentan con el servicio, pero no pueden pagarlo.

El más grande, ubicado en el distrito de Penonomé, provincia de Coclé, beneficia a unas 2,000 personas, es decir, 500 casas.

“Este sistema le baja el consumo a los usuarios y les permite utilizar el dinerito que tenían para otras cosas como la compra de medicamentos o alimentos”, expresó Clement en entrevista a Panamá América.

Adelantó que se reunirá con representantes de la Autoridad Nacional de Descentralización (AND) para resolver la escasez de agua en comunidades apartadas, pues ha identificado que la falta de luz es un obstáculo para llevar este suministro a algunos poblados; por ello, trabajarán en una estrategia conjunta que les permita atender ambas carencias con efectividad.

La idea es que las juntas comunales se encarguen de la interconexión entre los acueductos y las residencias, cumpliendo con los parámetros establecidos por el Ministerio de Salud, mientras la OER instala los paneles solares.

La institución, desde que inició la gestión Mulino, ha ejecutado 90 proyectos a nivel nacional, impactando a más de 11,000 personas y 3,000 casas.

Entre estas iniciativas destaca la extensión de línea de distribución eléctrica ubicada en la provincia de Coclé, distrito de Penonomé, corregimiento de Chiguirí Arriba.

Esta obra, de acuerdo con Diego Vega, coordinador nacional de proyectos en la OER, consistió en la instalación de 20 kilómetros de línea con el propósito de iluminar 300 residencias, beneficiando a 1,500 panameños.

Durante estos dos años también se ejecutó el programa “Mi Primera Luminaria” en la provincia de Colón, distrito de Donoso, en donde se colocaron sistemas solares individuales aislados de la red por viviendas.

El proyecto, cuya inversión totalizó en $1,196,288.95, dio cobertura a más de 350 personas en 105 viviendas y generó durante su desarrollo 63 empleos directos, contribuyendo al desarrollo económico local.

Dichas obras, afirman las autoridades, han contribuido a reducir la brecha de pobreza energética en un 4%.

Plan

La OER también se ha propuesto elaborar un Plan Maestro de Electrificación Rural con el objetivo de que las inversiones estatales prioricen el acceso universal a la electricidad en el país.

Regulación arbórea

La entidad intensificará esfuerzos para regular la siembra de árboles en el país con el propósito de evitar que ráfagas de viento, lluvias, huracanes o cualquier otro fenómeno climático ocasionen su caída y, por ende, apagones eléctricos.

Expertos sostienen que el 90% de las fallas que se registran a nivel nacional ocurren por la mala ubicación de los árboles; la mayoría están cerca o debajo de líneas eléctricas, poniendo en riesgo la vida de los seres humanos y animales.

Esta reglamentación no busca reprimir a los amantes de la naturaleza; al contrario, apela al cuidado del medio ambiente de manera consciente, invitándolos a optar por especies enanas para evitar situaciones lamentables.