Más de 20 días del sismo: para muchos panameños, la tierra no deja de temblar
El Instituto de Geociencias reporta más de 1,154 réplicas y 9,553 deslizamientos tras el terremoto del 9 de octubre. Los sismógrafos dicen que el suelo se calma. Pero para muchos panameños, el temblor sigue por dentro.
Panamá- Han pasado más de 20 días desde el terremoto del 9 de octubre, pero para muchos panameños la tierra no ha dejado de temblar. No es una sensación. Hasta el 28 de octubre, el Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá había contabilizado más de 1,154 réplicas tras el sismo principal, además de 9,553 deslizamientos detectados en imágenes satelitales. Cada temblor, por leve que sea, reactiva el miedo.
El director del IGC, Néstor Luque, ha explicado que las réplicas son parte del reajuste de las fallas tectónicas después de la liberación de energía del terremoto principal. Este proceso puede durar semanas o incluso meses, y aunque la tendencia es a disminuir en magnitud y frecuencia, los movimientos pueden seguir ocurriendo.
Pero hay una brecha entre el dato científico y la experiencia humana. Para los sismógrafos, el suelo se está calmando. Para muchos panameños, no. El cuerpo sigue en alerta, y el temblor más difícil de detener es el que ocurre por dentro.
El impacto emocional no se mide en escombros. En Veraguas, los equipos de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa) reportaron 751 intervenciones de primeros auxilios psicológicos, de las cuales 91 se realizaron en albergues habilitados para las familias que perdieron sus casas o que no pudieron regresar a ellas. Detrás de cada atención hay una persona que no puede dormir, que se sobresalta con el ruido de una puerta o que siente que el suelo se mueve cuando está quieto.
El síndrome que tiene nombre
Lo que muchos describen como "mareos fantasma" tiene un nombre clínico: síndrome de mareo posterremoto. La doctora Jazmín Cedeño Suman, jefa del Programa de Salud Mental de la Caja de Seguro Social (CSS), lo explica como una alteración temporal del equilibrio que puede aparecer en las horas o días siguientes al evento, provocada por el estrés y la forma en que el cuerpo reacciona al trauma.
Los síntomas no son solo físicos. La especialista menciona ansiedad, nerviosismo, ira, miedo e intranquilidad, junto con manifestaciones fisiológicas como dolores de cabeza, temblores, taquicardia, náuseas, visión borrosa y zumbido en los oídos. La mayoría de los casos mejoran en pocos días o semanas, pero si persisten o son muy molestos, se debe buscar apoyo profesional.
Lo que recomiendan los especialistas
El psicólogo Edwin Solís, del Minsa, destaca que reconocer el miedo no significa dejarse dominar por él, sino identificar la emoción para responder de manera más consciente. La primera recomendación es pausar y nombrar lo que se siente, aceptando que el miedo o la tristeza son válidos y no implican debilidad.
La segunda es regular la respiración y volver al presente. Ante la sensación de mareo o palpitaciones, los especialistas aconsejan aplicar ejercicios de respiración lenta y profunda, concentrándose en el entorno inmediato y sintiendo el apoyo de los pies sobre el suelo. La doctora Cedeño Suman recomienda la técnica de anclaje: ver cinco objetos y concentrarse en sus características, tocar tres objetos y percibir su textura, y probar un alimento percibiendo su sabor. Esto ayuda a que el cerebro salga del estado de alerta.
La tercera recomendación es limitar la sobreexposición a contenidos alarmantes. Evitar el consumo constante de videos, rumores o noticias catastróficas en redes sociales y medios no oficiales, priorizando únicamente la información veraz emitida por fuentes autorizadas como el Sinaproc. La cuarta es retomar paulatinamente las rutinas cotidianas: mantener los horarios habituales de alimentación, descanso y actividades diarias ayuda a enviarle señales de seguridad al sistema nervioso.
La línea de ayuda
El Minsa reforzó la línea gratuita 800-6467 con un equipo de entre 14 y 15 especialistas, entre psicólogos y psiquiatras, para brindar orientación emocional a la población afectada. El servicio tiene cobertura nacional y funciona de lunes a viernes, de 7:00 a.m. a 3:00 p.m., excepto días feriados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta el 40% de las personas con trastorno de estrés postraumático se recuperan antes de que transcurra un año. Sin embargo, solo 1 de cada 4 personas con ese trastorno en países de ingreso bajo y mediano busca alguna forma de tratamiento. Entre los obstáculos están el desconocimiento de que el trastorno puede tratarse, la falta de servicios de salud mental y la estigmatización social.
Lo que sigue
El Minsa también ha realizado giras de atención psicológica en Herrera, en coordinación con el Instituto Nacional de Salud Mental (INSAM) y la Asociación Panameña de Psiquiatría, para brindar acompañamiento a las familias afectadas. Y anunció que en las próximas semanas se realizarán nuevas giras para dar seguimiento a las personas atendidas en albergues y otras zonas afectadas.
Pero el trabajo apenas comienza. Las réplicas no han cesado, y aunque los expertos dicen que disminuirán, para muchas personas cada temblor sigue siendo un recordatorio de que el peligro no ha terminado del todo. El temblor más difícil de detener no es el que ocurre en la tierra. Es el que ocurre por dentro.
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