Nacional - 06/9/26 - 12:31 PM

Monseñor Ulloa: “La verdad no necesita insultos”

El arzobispo de Panamá planteó que los problemas deben señalarse y las responsabilidades exigirse, pero sin perder de vista la dignidad de las personas.

 

Por: Redacción / Crítica -

El arzobispo de Panamá llamó a denunciar los problemas y exigir responsabilidades, pero pidió hacerlo sin descalificar a quienes piensan diferente.

Decir la verdad, reclamar justicia y señalar los problemas no está reñido con respetar la dignidad de los demás. Ese fue uno de los principales mensajes que dejó el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, durante su sermón.

Ulloa pidió recuperar el diálogo, el encuentro y la fraternidad, al tiempo que marcó una diferencia entre asumir responsabilidades frente a los problemas y convertirse en juez de otras personas.

Denunciar sí, destruir al otro no

El arzobispo dijo que bajar el tono no significa guardar silencio frente a las injusticias. Según planteó, existen situaciones que deben ser denunciadas y responsabilidades que tienen que exigirse. Sin embargo, esa firmeza no debe traducirse en insultos, humillaciones o descalificaciones.

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Ulloa también pidió respetar a quienes mantienen posiciones diferentes y evitar que las diferencias terminen convirtiendo al otro en un enemigo.

En esa línea, sostuvo que la verdad puede defenderse sin ofender y la firmeza no necesita humillar.

Un llamado a volver a encontrarse

Durante su reflexión, el arzobispo recurrió a las enseñanzas del profeta Ezequiel, San Pablo y Jesús para abordar la responsabilidad frente al prójimo y la necesidad de recuperar la comunión cuando una relación se rompe.

Advirtió que no se puede permanecer indiferente cuando una familia pierde la unidad, alguien pierde la esperanza o una comunidad se divide.

Pero asumir esa responsabilidad, explicó, no significa convertirse en jueces de los demás.

De allí su llamado a corregir desde el amor, decir la verdad y exigir justicia sin destruir la dignidad de la otra persona.

“Todavía estamos a tiempo de volver a encontrarnos”, expresó el arzobispo.

La paz también se construye con las palabras

El religioso llamó a los panameños a revisar la manera en que se relacionan con quienes piensan distinto. Su planteamiento fue que existe una contradicción entre reclamar paz y mantener enfrentamientos constantes en el lenguaje.

Por eso insistió en que no basta con hablar de fraternidad si al mismo tiempo se descalifica al que piensa diferente.

Una historia que llega a 513 años

Durante su mensaje, Ulloa también hizo referencia al aniversario de la Iglesia panameña.

Este año se conmemoran 100 años de la Arquidiócesis de Panamá como Arquidiócesis Metropolitana, pero esa celebración forma parte de una historia diocesana de 513 años.

El arzobispo recordó además tres lugares vinculados a esa trayectoria: Panamá Viejo, el Casco Antiguo y Darién.

La referencia histórica sirvió para destacar que, aunque la sede y las generaciones hayan cambiado, la misión de la Iglesia se mantiene.

Los 100 años como Arquidiócesis Metropolitana, explicó Ulloa, no sustituyen los 513 años de historia diocesana, sino que forman parte de ellos.