Se hunde Cerro Azul, y el MOP no mueve un dedo
Unos 20 mil residentes en docenas de comunidades del sector de Cerro Azul pueden quedar incomunicadas debido a importantes fracturas, hundimientos y deslizamientos de tierra en la carretera, que se remontan a noviembre del 2016 por el huracán Otto y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no ha procedido a repararla.
Moradores denunciaron a este medio que las calles con pavimento hundido producto de los deslizamientos se han convertido en una trampa de muerte, pero pese a las gestiones realizadas ante las autoridades locales y el MOP, no han obtenido ninguna respuesta.
El dirigente comunitario Marcelo Rodríguez explicó que en temporada lluviosa hay deslizamientos en las calles, y las ambulancias del centro de salud tienen dificultades en transitar por las vías que han colapsado.
“Durante las lluvias se desprendieron varios tramos de la carretera, pero a la fecha nadie ha venido a resolver el problema; uno viaja todos los días con el peligro de que los carros cambien de carril huyéndoles a los huecos”, dijo un transportista del lugar.
Comunidades como el Valle de Cerro Azul, El Lago, Rancho Café, Villa Belén, San Pedro, Buena Vista de Cerro Azul, El Sol, Cerro Pelón, La Luna, Altos de Pacora y Altos de Cerro Azul, ubicadas a lo largo de la carretera podrían quedar incomunicadas del resto del país, si continúan los deslizamientos.
Las áreas de mayor peligro son frente al Country Club, el sector de Rancho Café y San Pedro, donde se aprecia un dramático hundimiento de la calle por deslizamiento de tierra que obliga a los conductores a utilizar un solo paño de la vía.
Cerro Azul es un área turística y de producción y dentro de sus límites administrativos están los corregimientos de Pacora, 24 de Diciembre y Chilibre, empero ninguna de las tres autoridades locales ha movido un dedo para resolver la problemática, aseguran los moradores.
A pesar de contar con un área turística con hoteles, un lago, varias cascadas, clima agradable y residencias campestres, así como una industria avícola, las calles dañadas y la acumulación de basura crean un panorama de desolador abandono.
Por otra parte, Luis Cedeño, gerente de operaciones de la empresa Melo S.A., que mantiene una inversión avícola millonaria en el área, pidió que se le dé urgencia notoria a este problema que amenaza a toda la comunidad.
“Nosotros tenemos 46 granjas (…) si se llega a interrumpir la carretera se interrumpirá (sic) todo nuestro proceso productivo”, expresó.
Igualmente dijo: “Hay que aprovechar en el verano para resolver el problema, ya que en el invierno va a ser un poco difícil y va a tomar bastante tiempo”.
