Transporte de Arraiján al borde del colapso por restricción en el puente
Blanco sostuvo que para los llamados "buses de lata" y "neveras", utilizar el Puente Centenario se ha convertido en una ruta económicamente insostenible.
La restricción de tránsito por el Puente de Las Américas para los autobuses tipo "Diablos Rojos" y "Neveras" está golpeando cada vez más el bolsillo de las concesionarias de transporte público de pasajeros de Arraiján, en la provincia de Panamá Oeste.
Según explicó Guzmán Blanco, dirigente transportista, el gremio sigue esperando una respuesta de las autoridades a la solicitud presentada para poder circular por el puente de lunes a viernes, entre las 7:00 a.m. y las 4:00 p.m.
Blanco sostuvo que para los llamados "buses de lata" y "neveras", utilizar el Puente Centenario se ha convertido en una ruta económicamente insostenible. Además, aseguró que muchos pasajeros rechazan este recorrido y solo lo utilizan porque no tienen otra alternativa.
La situación ha provocado que usuarios procedentes de sectores como Siete de Septiembre, Barriada Omar y La Dos Mil opten por bajarse en la vía Interamericana para abordar buses piratas o cualquier otro vehículo que los lleve a la ciudad capital, aunque eso implique pagar más dinero.
Por su parte, Berisimo González, conductor de la ruta Burunga-Panamá, explicó que, pese a que el recorrido por el Puente Centenario es más largo, están obligados a mantener el pasaje en un dólar.
El transportista detalló que cada viaje por esa ruta representa un gasto aproximado de 49 dólares en combustible, mientras que apenas logran recaudar cerca de 45 dólares en pasajes, por lo que terminan operando con pérdidas. Agregó que el subsidio que reciben del Gobierno solo alcanza para cubrir unos tres días de operación.
González advirtió que, si las autoridades no aprueban la solicitud presentada por el sector, en un plazo de cuatro meses varias rutas podrían desaparecer. Actualmente, la ruta Burunga-Panamá moviliza alrededor de 10 mil pasajeros diarios.
Mientras tanto, Julio Surí, conductor de la ruta Arraiján cabecera-Panamá, calificó la situación como "insostenible y fuerte", señalando que cada vez son más frecuentes los daños mecánicos en los autobuses y que no cuentan con recursos suficientes para realizar las reparaciones necesarias.
