Las lombrices en los niños
Las lombrices son unos gusanos muy pequeños y finos que se llaman oxiuros. Son muy frecuentes en todo el mundo. Cada año hay millones de niños, sobre todo preescolares y escolares pequeños (de 3-6 años), que las tienen.
No se preocupe si su hijo tiene lombrices. No causan gran daño, solo picor. Su curación es muy fácil y rápida. Tampoco sufra pensando que es algo terrible y que demuestra suciedad y abandono.
¿Cómo se adquiere la infección?
Estos parásitos (oxiuros, enterobius vermiculares o simplemente lombrices) solo afectan a los humanos –no a los animales-. La infección se adquiere al ingerir, sin darse cuenta, los huevos microscópicos de los mismos.
¿Dónde se encuentran los huevos de las lombrices?
En las manos de las personas que están infectadas (casi siempre en las uñas). Y en todos los objetos que pueda tocar con ellas: por ejemplo, juguetes, toallas, ropas de cama, alimentos, vajilla, vasos, superficie de pupitres, lavabos, etc.
Cuando alguien se lleva a la boca los huevos, estos llegan hasta el intestino delgado donde salen las larvas. Cuando llegan al intestino grueso, se hacen adultas y adquieren la forma que conocemos –blancas, finas, de 4-5 mm-.
Uno o dos meses después de la infección, las hembras se reproducen y ponen huevos. El lugar que eligen para hacerlo son los márgenes del ano, casi siempre por la noche. Son muy pegajosos. Se adhieren a la piel de la zona produciendo irritación y un picor muy intenso que obliga al niño a rascarse. De esta forma los huevos pasan a dedos, manos, uñas, pijama, sábanas etc. Se diseminan por todo el hogar, sobre todo dormitorios y baños. Pueden contaminar objetos, alimentos, agua, piscinas, aulas o zonas de recreo. En el medioambiente, los huevos son capaces de infectar durante dos a tres semanas. Ni los animales ni las golosinas están implicados en el contagio de las lombrices.