Querer
I nsisto a mis estudiantes universitarios que "para querer algo, hay que conocerlo". Estimulo el turismo interno sin "satanizar" a aquellos que
Milcíades Ortiz
I nsisto a mis estudiantes universitarios que "para querer algo, hay que conocerlo". Estimulo el turismo interno sin "satanizar" a aquellos que viajan al exterior. Es lamentable que muchos jóvenes no tienen una idea real de cómo son otras provincias. La excusa es que no hay dinero para viajar, algo que es cierto en parte. Otros alegan que no van a pasar problemas en otros sitios, pues están muy bien en la capital. Panamá no solo es un "crisol de razas", sino "uno y múltiple": somos un único país, pero con regiones variadas que debemos conocer para comprender nuestro existir nacional. No es un secreto que un santeño es distinto a uno de la costa baja de Colón, etc. Por suerte, somos un país pequeño. Esa diversidad de costumbres, comidas, música, manera de vestir y de pensar no pone en peligro nuestra unidad como nación. El experimento del "Estado Federal de Chiriquí" quedó como algo folclórico...
Hay que profundizar en escuelas, colegios y universidades nuestra historia. Por eso la eliminación de la cátedra de Relaciones entre Panamá y EE.UU. causó rechazo. Desde hace muchos años no se cuenta totalmente nuestra historia. Al estudiar en el Instituto Nacional en los años 50, había profesores "conservadores" que no trataban la problemática de la soberanía en el Canal. He sabido que en colegios particulares, el asunto es más notable. Por eso quedó el estigma de que los colegios públicos (y universidades) son revoltosos... los privados solo se dedican a estudiar para ser mejores ciudadanos... (¿?). Menos mal que ya no nos quieren manipular el odio hacia EE.UU. con eso de las leyendas "negras" y "blancas" de nuestra separación de Colombia. Por años se dijo que los próceres eran unos aprovechadores y que EE.UU. había manipulado ese sentimiento de libertad que por años mantuvieron los panameños. Durante 81 años fuimos colombianos y nos quisimos separar varias veces. Ahora a pocos interesa el papel que jugó Bunau Varilla al firmar un tratado para el Canal.
Lo que importa en este momento es honrar a la patria siendo ciudadanos de bien y promoviendo los valores humanos. Algunos dirán que se acabó el romanticismo que rodeó por años las gestas de independencia de España y separación de Colombia. Ya tenemos más de un siglo de ser independientes y los años nos han hecho "prácticos" (¿?). Eso no justifica que no se conozca nuestro "paisito"... ¡y se le quiera de verdad!