Rescate del Olvido N.° 363 J uan Bautista Jeanine
Sobre el mural del Instituto Justo Arosemena, aún no se ha dicho qué va a suceder con él, aunque ya es sabido que el colegio como tal
José Morales Vásquez | Investigador de Arte
Sobre el mural del Instituto Justo Arosemena, aún no se ha dicho qué va a suceder con él, aunque ya es sabido que el colegio como tal cerrará sus puertas en este sector. Se percibe la demolición de todas las estructuras para darle paso al crecimiento urbanístico y por ende este mural no puede ser la excepción.
¿Cómo salvar este mural? En primera instancia, se puede restaurar comprando los mosaiquillos venecianos. Si por alguna razón ya no fuese posible adquirir este tipo de piezas, se puede optar por restaurar las partes dañadas, con materiales sólidos como algún tipo de cemento de alta calidad, para rellenar las ranuras y luego buscar los colores faltantes con pigmentos resistentes a la intemperie.
En un caso de fuerza mayor se pensaría en el traslado a otro lugar. ¿Cómo hacerlo? Puede cortarse en cuadros pequeños y etiquetarlos en un orden que después sea fácil volverlos a colocar.
¿Dónde colocarlo? Imagínese usted poner este mural en cualquier parte de la Cinta Costera o en la Calzada de Amador, en la Universidad de Panamá, dentro del museo de Gehry, por mencionar algunos lugares.
Ya tenemos antecedentes de salvamentos de murales en América, veamos algunos muy resumidamente. José Morales.
Trasladan el mural de Siqueiros tras diecisiete años deteriorándose en un “container”.
Se trata del mural "Ejercicio plástico", que en 1933 pintó David Alfaro Siqueiros. En el operativo de traslado participará el secretario de la Presidencia. Será en el momento en que los cuatro contenedores (oxidados por el abandono) sean removidos con su contenido, la obra maestra del arte latinoamericano que se estuvo deteriorando durante 17 años.
http://www.adnradio.cl/noticias/actualidad/trasladan-el-mural-de-siqueiros-tras-diecisiete-anos-deteriorandose-en-un-container/20081021/nota/694296.aspx
En una maniobra compleja, no exenta de bemoles, que se prolongó alrededor de 10 horas, la madrugada del domingo, como se anunció en estas páginas (La Jornada, 8-12-05), el mural “El crédito transforma a México”, de Juan O'Gorman (1905-1982), fue sacado del “mezzanine” del edificio Paseo de la Reforma 156, para el cual fue pintado y donde permaneció colgado (sic) durante 40 años, después fue trasladado a la nueva sede del Banco HSBC, su actual dueño, en el número 357 de la misma avenida, donde estará en el vestíbulo y se podrá ver desde la calle.
Hasta el momento, la institución financiera ha invertido más de 5 millones de pesos en el movimiento, y no es para menos: el fresco mide 21.30 metros de largo por 3.15 de alto, y pesa 9.5 toneladas, que se aumentan a 40 toneladas con la estructura metálica construida para protegerlo en el traslado. En el operativo intervinieron el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble y la Dirección de Arquitectura y Conservación de Patrimonio Artístico Inmueble, ambos del Instituto Nacional de Bellas Artes.
MERRY MACMASTERS
http://www.jornada.unam.mx/2005/12/12/index.php?section=cultura&article=a06n1cul
Peggy Taylor Filloy *
Resumen
El traslado de un mural es siempre la última medida a la cual recurrir cuando el deterioro de la obra resulta irreversible, porque cualquier forma de restauración y preservación es insuficiente, o bien, es necesaria la demolición del sitio donde se halla por pésimas condiciones del edificio que la alberga. Esta razón motivó al Museo de Arte Costarricense a rescatar los frescos “La Agricultura”, de Francisco Amighetti, y “La Piedad”, de Luis Daell, y llevarlos a sus instalaciones en La Sabana.
Si se quiere salvar este mural del IJA existen muchas maneras de lograrlo, siempre que exista voluntad artística, cultural y, sobre todo, patriótica.