Anais defiende la ‘familia tradicional’ y responde a quienes la critican
En el marco del 56.° período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, que se celebra en el Centro de Convenciones ATLAPA, diversos sectores de la sociedad civil y líderes religiosos se congregaron a las afueras del recinto para manifestar su rechazo a lo que consideran una "intromisión" de organismos internacionales en la legislación interna del país.
Entre los asistentes estaban Anais Solís y su esposo el pastor Moisés Muñoz, quienes alzaron su voz en defensa de los valores tradicionales y el diseño original de la familia.
“Nos unimos para defender el diseño de la familia y los valores que creemos fundamentales para nuestra sociedad. Creemos que una nación fuerte comienza con familias fuertes, familias ancladas a la roca que es Cristo”, compartieron en sus cuentas de Instagram.
Aunque muchos de sus seguidores están de acuerdo en que el diseño original de Dios es la familia, hubo quienes cuestionaron a Anais y le recordaron su pasado.
“Qué pereza. Una mujer que criticaba en TV nacional a todo el mundo, ahora se reivindica en Dios y quiere opinar sobre las decisiones de las demás personas. Que luche por lo necesario para ella y su familia. Al igual que tú SOY profesional trabajo por mi y no vivo de un diezmo, no te metas con mis derechos”, “Qué pena que usen el nombre de Dios para sembrar odio. Cada quien es dueño de su cuerpo y de sus decisiones, hay muchas otras cosas reales por qué pelear”, expresaron seguidores en su cuenta.
Ante las opiniones, Solís no se quedó callada, confirmado que sí era ella quien salía en TV criticando, pero eso fue hace 12 años, ahora ella es una mujer nueva, seguidora de Dios.
“Era mi trabajo hace 12 años atrás, qué bueno que aún te acuerdes, era muy bueno, pero ahora soy nueva criatura, soy seguidora de Jesús y amo todo lo que veo hoy, pero si me quieres juzgar por mi pasado no pasa nada! Porque Jesús todo lo hizo nuevo en mi, ten paz, Dios te ama”, expresó Anais.
Añadió que ella solo alza su voz, así como los que critican y aseguran que tienen derechos.
La pareja de esposos considera que ningún organismo externo debería tener la facultad de "redefinir los valores fundamentales" bajo el argumento de los derechos humanos, recordando que Panamá cuenta con su propia Constitución y mecanismos democráticos de votación.
