Ulalá… se casó el embajador: lujo, música y pura crema y nata
Entre los invitados estaba el alcalde el alcalde Mayer Mizrachi, el contralor Anel Flores y el ministro de Seguridad, Frank Ábrego
La tarde de ayer se prendió la fiesta en las alturas de La Cresta, no en Clayton.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, finalmente dijo el “sí, acepto” y quedó oficialmente casado con Andrea Altamirano Duque, en una boda que desde temprano venía sonando como una de las más exclusivas del año.
Todo se movió bajo estricta privacidad en la residencia del diplomático, con seguridad cerrada y lista de invitados bien filtrada. En esa lista, no estabamos nosotros.
Afuera, más de uno con cámara en mano esperando captrar un vistazo, pero adentro la celebración corría fina, elegante y sin mucho ruido hacia la calle.
Entre los que lograron pasar el filtro estaban caras pesadas del patio. Se dejó ver el alcalde Mayer Mizrachi, el contralor Anel Flores y el ministro de Seguridad, Frank Ábrego, todos bien arregladitos para la ocasión. También estuvo la reconocida chef Cuquita Arias de Calvo, encargada de que nadie se fuera con hambre en tremendo fiestón.
Y como boda sin música no prende, los que pusieron a bailar a la gente fueron Sammy y Sandra Sandoval, que le metieron sabor típico a una noche cargada de glamour. Ahhh... también fueron quienes revelaron en sus redes las fotos y videos de la feliz unión... Golearon a todos los que buscaban imágenes de la boda en las cuentas del embajdor. .
Mientras tanto, según los chuscos, Cabrera andaba con sonrisa de oreja a oreja, recibiendo invitados y disfrutando cada momento previo al esperado “sí”.
Todo indica que la celebración fue por todo lo alto, con invitados selectos, ambiente exclusivo y mucha expectativa alrededor. Sin duda, una boda que dejó a más de uno hablando… aunque pocos pudieron verla de cerca, incluyendonos.
A pesar del chifeo, felicidades embajador.
