Sucesos - 09/8/16 - 12:00 AM

Misterio de vida y muerte

Por: William Sala Crítica -

Jehová se manifiesta en todo tiempo. Es el mismo de ayer, hoy y siempre.

Un siervo profetizó a un grupo de jóvenes que la muerte los iba a sorprender, y cuatro días después, uno de ellos murió en un accidente de tránsito.

Se trata Erick Aníbal Ortega Valdez, el hijo de un cristiano que se apartó [...] y aunque era temeroso al Creador, eligió vivir fuera de la cobertura del Señor.

Golpeado por la pérdida, el padre de Erick contó que, a pesar de reprenderlo para que volviera a la comunión con el Creador, eligió la libertad, y la madrugada de ayer, lunes, recibió una llamada telefónica a través de la que le notificaban sobre la muerte.

El pariente narró que hasta donde sabía, su hijo salió de un bar, y de regreso a casa, en un accidente de tránsito, recibió un fuerte impacto en el tórax que le truncó la vida.

Información proporcionada por los amigos indican que a las 2:00 a.m., aproximadamente, abandonó Erick la discoteca Las Vegas, ubicada en Chilibre, y a 50 metros de la entrada de San José, próximo al Camping Resort, se produjo el accidente mortal.

Javier Jair Córdoba, de 28 años, la persona que manejaba el vehículo, sufrió lesiones de consideración y se encuentra hospitalizado. Su condición de salud es delicada.

Los médicos informaron que Erick llegó sin signos vitales al Hospital San Miguel Arcángel, lugar donde fue trasladado por un primo, quien lo sacó del vehículo: una camioneta Hyundai Tucson matriculada 286174; después lo cargó en los brazos y lo trasladó en un vehículo al recinto médico, informó el progenitor.

La otra cara de la historia fue el milagro de la familia González, que viajaba en el otro vehículo involucrado: un Toyota Yaris matriculado 376502.

A pesar de que iban cinco ocupantes, y que el vehículo se incendió, lograron salir a tiempo y resultaron ilesos.

Una versión extraoficial indica que ambos carros impactaron y que uno se estrelló contra la parada de buses.

Hasta donde se sabe, viajaban cinco ocupantes de la familia González, entre ellos un infante de 2 años de nacido.

Allí, en pleno sol de agosto, el padre de Erick intenta sobreponerse a la muerte de sus hijos, desde que vino a los pies de Cristo. Habló de la Justicia Divina.

Y es que hace tres años, otro de sus hijos fue asesinado en Santa Marta, en San Miguelito. Allí el joven agonizaba y nadie le dio los primeros auxilios.

La gente no le ayudó porque se teme dar los primeros auxilios, ya que luego también son investigados, aunque solo se colabora con el prójimo, el cual pasa por un percance los últimos minutos de su vida.

Sobre ese homicidio, la justicia le pidió que presentara una denuncia, pero él rehusó porque era incapaz de acusar a una persona sin haber estado presente.

Hubo malestar por las autoridades al momento del homicidio y prefirió dejarlo todo en manos de Dios.

Días antes de la nota, recibió la noticia de que los responsables del crimen habían sido condenados.

La justicia del hombre falla, pero la de Dios no. Esa tarda, pero es efectiva.

La familia Ortega Valdez, ambos cónyuges, tienen 16 años en el evangelio.

Cifras

La Dirección de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional indica que en lo que va del año han fallecido 275 personas por accidentes de tránsito.

Van 39 muertes más en comparación con las registradas el año pasado.