Sucesos - 06/11/26 - 12:00 PM

Ocho muertos y un país en vilo: noviembre inicia con una racha de violencia

En apenas unos días, la violencia dejó ocho muertos en varias provincias. Un sicariato en Aguadulce, dos en Panamá Norte, una pareja en Pedasí, un crimen familiar en Bugaba y dos casos en Pacora.

 

Por: Redacción / Web -

Ocho muertos en los primeros cinco días de noviembre Esa es la cifra que dejó la racha de violencia que sacudió a Panamá durante el feriado de los Difuntos y los días posteriores. Varias provincias, varios escenarios, un mismo final: Aguadulce, Panamá Norte, Pedasí, Bugaba y Pacora. La seguidilla arrancó la noche del domingo y se extendió hasta el miércoles.

Aguadulce: el primer disparo

La noche del domingo, Heraclio estaba dentro de la discoteca Maracaibo, en Aguadulce, Coclé. Salió a los exteriores a fumar un cigarrillo. Dos sujetos en una motocicleta lo abordaron y le dispararon varias veces. Fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero murió por la gravedad de las heridas. El local ya había sido escenario de otros hechos violentos meses atrás. 

Panamá Norte: dos muertos en una hora

Al caer la tarde del lunes, la violencia se trasladó a Panamá Norte. A las 6:55 p.m., los disparos retumbaron cerca de la Escuela El Progreso, en Nueva Libia. Los vecinos auxiliaron a dos hombres heridos y los trasladaron en un vehículo particular al Centro de Salud de Torrijos-Carter, bajo custodia policial. Pedro Mosquera, de 29 años, tenía al menos seis balas en el cuerpo. Murió en el hospital. La otra víctima permanece grave. 

Veinte minutos después, a las 7:15 p.m., los vecinos de Chilibrillo volvieron a escuchar detonaciones. Al llegar, la Policía encontró el cuerpo de Manuel Vergara, de 39 años, tirado sobre el pavimento con un disparo certero en la cabeza. No hubo tiempo para llevarlo a un hospital. 

Pedasí: el crimen que terminó en suicidio

La noche del lunes se tornó trágica en Pedasí, Los Santos. A las 9:45 p.m., los disparos rompieron el silencio en una casa del sector de Mariabé. La Policía encontró dos cuerpos: Jorge Vergara, de 31 años, en la sala; y Zuleika Murillo, de 46 años, en una de las habitaciones. El sospechoso, un hombre de 55 años, huyó, pero al verse acorralado ingirió un insecticida. Murió en el hospital a la 1:15 de la madrugada. El Ministerio de la Mujer activó un protocolo de acompañamiento para los familiares de Zuleika. 

Bugaba: el crimen familiar

La jornada violenta siguió en Chiriquí. En la barriada Santa Isabel, distrito de Bugaba, Luis Enrique Caballero Lara, de 67 años, estaba dentro de su casa cuando su sobrino, de 44 años, llegó en estado de alteración. Discutieron. La discusión subió de tono y el sobrino sacó un cuchillo. Le dio dos puñaladas, una en el pecho y otra en el abdomen. El anciano murió en el acto. El sobrino fue capturado y enviado a prisión provisional este martes. 

Pacora: el balazo que no perdona

El miércoles por la noche, la violencia se cobró otra vida sector 3 del corregimiento de Pacora. Amílcar Martínez, de 29 años, fue baleado y trasladado al hospital, pero no sobrevivió. Las autoridades investigan las circunstancias del ataque y buscan a los responsables. 

El hombre amordazado

El mismo miércoles, pero en en la vía Forestal, en el corregimiento de Ancón, las autoridades hicieron un hallazgo macabro. Enrique Jiménez Del Cid, de 30 años, fue encontrado amordazado y con un balazo en la cabeza dentro de un auto. Las investigaciones preliminares apuntan a un ajuste de cuentas o un crimen vinculado al crimen organizado. La víctima aún no ha sido identificada oficialmente. 

La cifra que no cesa

La racha de violencia dejó ocho muertos en cuestión de horas. Pero la cifra no es un hecho aislado. Entre enero y el 25 de octubre de 2026, el Siec contabilizó 486 homicidios a nivel nacional, un 2% más que en el mismo período de 2025. 

De esas 415 de las víctimas murió por arma de fuego. Panamá, San Miguelito y Colón concentran la mayor cantidad de casos. Y los jóvenes siguen poniendo la cuota más alta: el grupo de 18 a 24 años registra 99 víctimas, el mayor número entre todos los rangos de edad. 

Lo que sigue

El sobrino de Bugaba está detenido. La Fiscalía de Chiriquí tiene seis meses para sostener la investigación y presentar la acusación formal. En Pedasí, el caso quedó cerrado con la muerte del sospechoso, pero las preguntas sobre el móvil del doble crimen siguen sin respuesta oficial. En Aguadulce, Panamá Norte y Pacora, las autoridades buscan a los responsables de los ataques. Y en el caso del hombre amordazado dentro del auto, la investigación apenas comienza.

La violencia no distingue provincia, ni edad, ni motivo. Y mientras el país se prepara para cerrar el año, los números del Ministerio Público siguen corriendo. La pregunta que queda flotando es incómoda: ¿cuántos más habrá que contar antes de que algo cambie?

EDICIÓN IMPRESA

Portada Diario Crítica