Insólitas - 20/3/15 - 05:30 PM

Evolución del ano y la incógnita de su origen

Los orígenes profundos del ano siguen siendo una incógnita. Su apariencia está inextricablemente ligada a la evolución del sistema digestivo.

Por: Redacción/Crítica -

Un equipo de investigadores publicó un estudio que deja en evidencia que el ano un área de estudio más importante de lo que aparenta. Y esto es porque el ano es una de las partes más importantes de muchos animales, una estructura esencial que cambia la forma en que funciona el sistema digestivo. Un perro por ejemplo no podría comer y crecer sin él. Sin embargo, no todos los animales lo tienen. Pero aquellos que sí, han mejorado inmensamente su digestión. Pueden comer y crecer de forma más eficiente y alcanzar un tamaño mayor. La historia del origen del ano es, en realidad, la historia de cómo evolucionaron los animales, se separaron los unos de los otros y se convirtieron en criaturas sofisticadas. La apariencia del ano está inextricablemente ligada a la evolución de todo el sistema digestivo. No obstante, algunos animales viven incluso sin un tracto digestivo, como las esponjas marinas o los cestodos. Obviamente estas especies carecen de ano. Otros tienen un intestino simple, una bolsa única con un único agujero. En estos casos el orificio sirve a la vez de ano y boca. Muchas criaturas gelatinosas que flotan en el mar, como las anémonas de mar, los corales o las medusas procesan así los alimentos. Tratar de entender cuándo y cómo evolucionó el orificio anal también es complicado porque aparece y desaparece según los distintos grupos de animales. Pero la historia y la funcionalidad del ano se complican aún más. Algunos animales crecen con uno, pero pueden llegar a perderlo a lo largo de su vida. Un extraño grupo de escorpiones (Ananteris balzani), por ejemplo, rompen su cola para escaparse del ataque de un posible depredador. Mientras que los beneficios son evidentes, esta acción afecta sus hábitos alimenticios ya que al perder la cola, pierden el ano. Como la cola no les vuelve a crecer, el escorpión ya nunca más vuelve a defecar y su abdomen se hincha por la acumulación de heces. La forma de cualquier órgano y de las células especializadas que lo conforman depende de una red de genes que contiene la información para construirlo. Estos genes se heredan. Y, los mismos genes están presentes en distintos tipos de animales. Pero a pesar de las ventajas evidentes de tener este órgano, algunas especies perdieron el ano que aparecía en sus ancestros. También perdieron los genes que codifican el órgano. Esto plantea la pregunta de por qué fue beneficioso perder algo tan vital. Los científicos están investigando para resolver este misterio. Pero creen que el ano evolucionó independientemente más de una vez en los animales. Sin embargo, dicen, sus orígenes profundos, siguen siendo una incógnita.