El propietario de la Granja de Cocodrilos Koorana, John Lever, encontró la placa dentro de un cocodrilo de 4,7 metros (15 pies y 5 pulgadas) de longitud llamado M.J. durante la necropsia que se le practicó en junio pasado dentro de su establecimiento.
El hecho extraño comenzó luego de que la policía acorraló a un hombre sospechoso de haber robado un automóvil con una niña durmiendo dentro, el cual luego corrió a una iglesia y amenazó con saltar desde una ventana, pero los agentes lograron atarle las piernas con una soga.
En las imágenes captadas por una cámara de un sistema de videovigilancia se aprecia al padre, que viste un pantalón negro y una camiseta azul, bajar de la camioneta y abrirle la puerta de los asientos traseros a su hija, que lleva puesto un vestido de fiesta.
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