Mundo - 18/8/26 - 10:10 AM

Adolescente mata a tiros a otro en un instituto filipino y lo retransmite

Después de disparar varias veces contra estudiantes, el tirador se quitó la vida saltando del quinto piso del instituto, situado en la isla meridional de Mindanao.

 

Por: Bangkok/EFE -

Un adolescente de Filipinas retransmitió este martes en directo cómo disparaba contra estudiantes y profesores dentro de un instituto en la ciudad sureña de Zamboanga, causando la muerte de un menor e hiriendo a otros antes de quitarse la vida, en un nuevo episodio de violencia escolar que ha avivado debates sobre el uso de armas y de redes sociales en el país.

La Policía filipina explicó que el presunto tirador era un estudiante del noveno grado (de entre 14 y 15 años de edad), quien abrió fuego a las 7.50 hora local y difundió en Facebook el ataque, cuya transmisión se asemejaba al punto de vista de los videojuegos de disparos, según confirmó el secretario del Interior, Jonvic Remulla.

El atacante mató a otro estudiante del décimo grado e hirió al menos a tres personas más, según los reportes de las autoridades, aunque medios locales como ABS-CBN cifran en nueve el total de lesionados.

La agencia estatal de Filipinas PNA indicó que, después de disparar varias veces contra estudiantes, el tirador se quitó la vida saltando del quinto piso del instituto, situado en la isla meridional de Mindanao.

Primeros hallazgos

El tiroteo tuvo lugar en la escuela católica Ateneo de Zamboanga, que suspendió las clases durante dos días, mientras colabora con las autoridades en las primeras investigaciones, según informó la institución en dos comunicados.

El alcalde de Zamboanga, Khymer Adan Olaso, declaró a la emisora local DZBB que el sospechoso entró en la escuela "con un rifle y una pistola" y llevaba una "cámara corporal" para transmitir en directo el ataque, cuyo vídeo fue reproducido cientos de veces antes de que Facebook lo eliminase.

Doce horas después del incidente las imágenes -que muestran el cañón de una pistola que avanzaba por un pasillo, apuntaba hacia un aula y descargaba la munición- seguían disponibles en X, donde han sido compartidas por numerosas cuentas, pese al llamado de las autoridades a respetar la privacidad de los afectados.

El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., ordenó una investigación exhaustiva del caso, así como reforzar las medidas de seguridad en las escuelas para evitar "que otra familia y otra comunidad sufran el mismo dolor".

Por su parte, el comisionado de la Oficina de Aduanas (BOC, por sus siglas en inglés), Ariel Nepomuceno, retiró del cargo de comandante del puerto de Zamboanga al padre del sospechoso "para garantizar una investigación imparcial sobre si hubo negligencia", según dijo ante periodistas.

En un comunicado posterior, la BOC adelantó que investigan la hipótesis de que una de las armas de fuego usadas por el tirador era propiedad de su padre, un agente armado por el Estado filipino.

Debate en Filipinas

En las últimas semanas, algunos políticos filipinos han estado señalando a internet como uno de los posibles factores detrás de los últimos tiroteos en centros educativos.

Además del de hoy, el 22 de junio, tres estudiantes murieron abatidos a tiros y otros cinco resultaron heridos en una escuela de Tacloban, a unos 580 km al sur de Manila, en un ataque por el que dos adolescentes fueron detenidos.

Después de ese incidente, el país prohibió temporalmente el videojuego en línea GoreBox -que se anuncia como un "juego de mundo abierto donde la creatividad se une a la destrucción sin límites"-, tras averiguar que uno de los atacantes era jugador habitual.

Asimismo, desde hace una semana los congresistas filipinos estudian la posibilidad de restringir el acceso de menores a las redes sociales, siguiendo los pasos de países vecinos como Malasia o Indonesia, y de la pionera Australia, que han fijado una edad mínima y obligado a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios.

El Gobierno y los legisladores sostienen que estas plataformas exponen a niños y adolescentes a contenidos violentos, acoso y procesos de radicalización.

El porte y la posesión de armas están regulados en Filipinas, que exige pruebas psiquiátricas y de consumo de drogas, capacitación en su manejo y ausencia de antecedentes penales a quienes deseen obtener una licencia.

Sin embargo, miles de armas de fuego ilegales circulan en el país y han provocado numerosos incidentes en los últimos años, según informes policiales citados por la agencia de noticias filipina.