Bolivia vuelve a vivir el Carnaval de Oruro en medio de bailes
Los bombos y platillos volvieron a sonar en las tradicionales morenada y diablada interpretadas por una hilera de fervientes bailarines bolivianos que se prepararon durante meses para llegar a los pies de la "mamita", la Virgen del Socavón, tras un año sin vivir a flor de piel el patrimonial Carnaval de Oruro por la covid-19.
Los bailarines de las distintas danzas bolivianas se prepararon desde muy temprano para lucir sus coloridos trajes y sus elaborados maquillajes, que en algunos casos no se lucían totalmente por el uso del barbijo o una mascarilla transparente, una medida para evitar contagios de la covid-19.
Las bandas de música también usaron sus mejores trajes para hacer su paso junto a los bailarines por los tres kilómetros de recorrido hasta llegar de rodillas al santuario de la Virgen del Socavón, la patrona de Oruro, dentro de una tradición del Carnaval de esa ciudad andina llena de fe y devoción.
Antes de comenzar a exhibir sus mejores pasos y las coreografías ensayadas para este carnaval, Patrimonio de la Humanidad desde 2001, los bailarines se colgaron los certificados de vacunación para que les permitan participar en el desfile folclórico, que es uno de los más llamativos en Suramérica.
"Estamos satisfechos de cumplir nuestra promesa con nuestra Virgencita del Socavón que siempre nos está cuidando", dijo a Efe Juan Velásquez que baila morenada desde hace años.
El recorrido
Las ansias de los bailarines por comenzar el recorrido, que muchos añoraron el año pasado, se mezclaba con la alegría de los visitantes que observaban desde las graderías.
"Estaba emocionada de volver a bailar con toda la fe hacia la virgen para pedirle su bendición, que derrame salud a todas las familias de todo el mundo", comentó a Efe Inés, que baila la danza awatiris.
Los bombos, los platillos y las trompetas empezaron a sonar, mientras los bailarines se ponían sus máscaras o se arreglaban sus vistosos sombreros para bailar para la Virgen del Socavón.
Muchos cumplían su promesa de bailar tres años en agradecimiento a la virgen y otros decidieron participar esta gestión para pedirle salud o agradecerle que han podido superar la covid-19.
