Sacarán al Ejército
El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, evalúa sacar a todo el Ejército y llamar a los reservistas como una medida "extrema" para controlar la escalada de violencia que ha duplicado la cifra de asesinatos respecto a 2015, informó el portavoz del Gobierno, Eugenio Chicas.
"El presidente está valorando de qué manera y con qué recursos se pueda, si se necesita, desplegar a todo el Ejército" y "eventualmente el Gobierno podría decidir (...) llamar a la reserva nacional", dijo Chicas en una entrevista en el canal estatal.
No obstante, señaló que Estas medidas implican un costo que debe sufragarse con los $900 millones en bonos, cuya emisión tiene congelada la Sala de lo Constitucional desde junio de 2015 por posibles "vicios de forma y contenido" en su proceso de aprobación en el Parlamento.
Hace una semana, Sánchez Cerén convocó a los presidentes del Parlamento y de la Corte Suprema de Justicia para estudiar "medidas extraordinarias" de seguridad, como el estado de sitio.
El hecho que propició la convocatoria fue la masacre de 11 trabajadores perpetrada por la pandilla Mara Salvatrucha (MS13) el 3 de marzo en una zona rural de la localidad de San Juan Opico (noroeste), y que fue ordenada desde 2 cárceles.
La presidenta del Congreso, Lorena Peña, señaló recientemente "la implementación de estados de sitio está justificada", pero advirtió que esta medida también conlleva la suspensión de garantías constitucionales como el de libre reunión y movilización.
La Constitución salvadoreña establece que "en casos de guerra, invasión del territorio, rebelión, sedición, catástrofe, epidemia u otra calamidad general, o de graves perturbaciones del orden público, podrán suspenderse las garantías" y que "tal suspensión podrá afectar la totalidad o parte del territorio de la República".
