APEDE plantea reformar la DGI tras el escándalo por presunto fraude millonario
Para la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), la investigación no debe terminar con sanciones penale
El caso del presunto fraude millonario descubierto en la Dirección General de Ingresos (DGI) abrió un nuevo debate sobre el futuro de la administración tributaria panameña.
Para la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), la investigación no debe terminar con sanciones penales, sino convertirse en el impulso para una reforma institucional.
El gremio sostiene que las irregularidades detectadas revelan fallas en los mecanismos de control y afectan la credibilidad del sistema tributario, además de impactar la imagen de Panamá. También advierte que este tipo de delitos perjudica a contribuyentes que pueden verse involucrados o afectados por maniobras fraudulentas.
APEDE destacó que la investigación del Ministerio Público comenzó tras la denuncia presentada por una funcionaria de la propia DGI, hecho que, a su juicio, demuestra la importancia de fortalecer los canales de control interno y la capacidad de respuesta de las instituciones.
La organización considera que, además de llevar a los responsables ante la justicia, es necesario modernizar la entidad mediante mejores sistemas de supervisión, procesos más transparentes, controles tecnológicos, auditorías permanentes y una mayor profesionalización del personal.
Entre las propuestas también figura abrir la discusión sobre la creación de una agencia tributaria con autonomía técnica, administrativa, financiera y operativa, que permita reducir la influencia de factores coyunturales, fortalecer la planificación y mejorar la eficiencia en la gestión de los ingresos del Estado.
Para APEDE, una estructura con mayor independencia y mecanismos claros de rendición de cuentas ayudaría a recuperar la confianza de los contribuyentes y reforzar la reputación del país en materia de administración fiscal.
