Bancos pegan el grito al cielo por ley que perdona a los morosos
La Asociación Bancaria de Panamá advierte que el Proyecto 388 es pura "taquilla" y que al final el panameño de a pie se quedará sin crédito para el negocio o la casa.
El futuro del financiamiento en el país se encuentra en un punto de debate crítico. La Asociación Bancaria de Panamá (ABP) ha alzado su voz de alerta ante el Proyecto de Ley No. 388, el cual busca establecer un proceso administrativo para la prescripción de deudas. Según el gremio, esta medida no solo roza la inconstitucionalidad, sino que podría restringir el acceso al crédito para miles de familias y emprendedores panameños.
El riesgo de un "incentivo equivocado" en el historial crediticio
El sistema financiero panameño se ha cimentado históricamente en una sólida cultura de pago. No obstante, la ABP advierte que las disposiciones del proyecto podrían generar un incentivo perverso. Al eliminarse las referencias negativas del historial de crédito de forma administrativa, se corre el riesgo de que algunos deudores opten por evadir sus compromisos financieros hasta que estos venzan.
Esta situación generaría una profunda injusticia para aquellos clientes que, a pesar de las dificultades económicas, se acercan a su banco para realizar una reestructuración de préstamos. "Mientras unos se esfuerzan por cumplir, otros podrían aprovechar vacíos legales, debilitando las condiciones que hoy promueven la estabilidad del sistema financiero", señala el comunicado de la asociación.
Duplicidad administrativa y falta de seguridad jurídica
Uno de los puntos más polémicos señalados por la banca es la creación de una "ruta administrativa" que involucraría a la Superintendencia de Bancos y a la Corte Suprema, mientras el proceso judicial tradicional sigue vigente. Esta duplicidad no solo añade complejidad y costos al sistema, sino que genera una incertidumbre jurídica que termina afectando al consumidor final.
¿Cómo afecta esto a tu bolsillo?
Cuando los riesgos en el mercado crediticio aumentan, las instituciones financieras se ven obligadas a endurecer sus políticas. Esto podría derivar en:
- Préstamos más costosos debido al incremento del riesgo país y sectorial.
- Mayor dificultad para obtener aprobaciones de crédito hipotecario o préstamos personales.
- Limitaciones para pequeñas empresas y emprendedores que dependen del financiamiento externo para crecer.
La Asociación Bancaria de Panamá concluye reafirmando su compromiso con el consumidor y hace un llamado al diálogo técnico para fortalecer la seguridad jurídica sin comprometer la estabilidad que ha permitido a miles de panameños adquirir una vivienda o emprender un negocio.