Buques de guerra de Taiwán cruzan el Canal y no pasa desapercibido
El tránsito por el Canal de Panamá se realizó conforme a las normas internacionales, en el marco de una misión que incluye la participación de cadetes navales.
La flota de buena voluntad “Dunmu” de la Armada de Taiwán cruzó la madrugada del 3 de abril el Canal de Panamá, marcando un paso que no se veía con frecuencia en los últimos años y que, sin hacer ruido, vuelve a poner la mirada internacional sobre la ruta interoceánica.
La flotilla la integran el buque de apoyo Panshih y las fragatas Yue Fei y Di Hua. Salieron desde Taiwán en febrero con la misión de entrenar en alta mar y reforzar lazos con países aliados en el Caribe y Centroamérica.
Antes de llegar a Panamá, los navíos hicieron escala en las Islas Marshall durante marzo. Luego retomaron rumbo hacia el Caribe, donde tienen previstas visitas oficiales como parte de un itinerario que mezcla formación militar y presencia diplomática.
El cruce por el Canal se dio bajo la figura de “paso inocente”, cumpliendo con las normas internacionales que rigen esta vía estratégica. Un tránsito discreto, pero cargado de significado en medio de un escenario global cada vez más tenso en torno al comercio marítimo.
Aunque Panamá rompió relaciones con Taipéi en 2017 para establecerlas con Pekín, Taiwán sigue siendo signatario de los Protocolos del Tratado de Neutralidad del Canal desde 1980. Ese acuerdo garantiza el derecho de sus embarcaciones a utilizar la ruta, sin distinción.
La presencia de estos buques de guerra no es común hoy día. La última visita oficial de una misión similar fue en abril de 2016, justo antes del giro diplomático panameño.
La flota “Dunmu”, desplegada cada año, no solo entrena marinos: también proyecta la presencia de Taiwán más allá de sus aguas.
El Canal de Panamá, una vez más, queda en el centro del tablero mundial. Sin estridencias, pero con movimientos que no pasan desapercibidos.
