Nacional - 25/6/26 - 12:00 AM

Chen defiende independencia de la Corte ante cuestionamientos por el fallo sobre los puertos

Por: Redacción Crítica -

La magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), María Cristina Chen Stanziola, defendió la independencia del máximo tribunal del país, al afirmar que no se deja “influenciar por las opiniones ni los deseos de algunas personas”.

Sus declaraciones se producen luego de que el observador permanente de China ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Xie Feng, cuestionara el fallo de la CSJ que declaró inconstitucional el contrato entre el Estado panameño y Panama Ports Company, filial de CK Hutchison Holdings Limited, relacionado con la administración de los puertos de Balboa y Cristóbal.

Posteriormente, el canciller Javier Martínez-Acha recordó que Panamá es un Estado democrático con separación de poderes, subrayando que el Órgano Ejecutivo no interviene en las decisiones del Órgano Judicial.

Consultada nuevamente sobre las declaraciones del diplomático chino, Chen Stanziola explicó ayer que la Corte no comenta el contenido de sus propias decisiones, debido a la reserva institucional que rodea los fallos judiciales.

No obstante, aprovechó para reiterar el papel del Órgano Judicial dentro del sistema democrático panameño y su función como garante de la Constitución.

“La Corte es la guardiana de la Constitución y, como tal, cumple un rol fundamental. En cada decisión realiza un análisis jurídico de la controversia constitucional planteada y llega a una conclusión”, señaló.

Añadió que las decisiones judiciales no pueden basarse en expectativas o presiones externas.

“Las Cortes no podemos emitir fallos basados en lo que la gente quiere, sino en lo que es constitucionalmente correcto, tras el análisis correspondiente”, afirmó.

La magistrada también destacó que toda decisión judicial genera opiniones divididas, pero insistió en que la principal garantía ciudadana es la independencia judicial.

“Siempre habrá a quienes les guste el fallo y a quienes no. Pero la garantía es que la Corte no se deje influenciar por esas opiniones o deseos, sino que falle conforme a la Constitución”, expresó.

Finalmente, recordó que la función de la Corte es irrenunciable. “La Corte no puede renunciar a su rol de guardiana de la Constitución”, concluyó.