Nacional - 19/10/26 - 03:42 PM

Científico panameño revela nuevas pistas sobre placas tectónicas bajo Panamá

Tras el sismo del 9 de octubre, los resultados preliminares sugieren que “en Búcaro, el terreno se desplazó entre 1 metro y 1.20 metros de manera horizontal y, de manera vertical, apropiadamente 1 metro.

 

Por: Redacción/Crítica -

Una investigación liderada por el científico panameño Isaac Guerra Araúz reveló nuevas evidencias sobre las placas tectónicas que interactúan bajo Panamá, un hallazgo que contribuye a comprender mejor las causas de los terremotos y a mejorar los estudios de amenaza sísmica en el país.

Guerra Araúz, becario doctoral de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), desarrolló junto a su supervisor doctoral, Katsuichiro Goda, uno de los primeros modelos tridimensionales del interior de la Tierra bajo territorio panameño. Los resultados fueron publicados en mayo de 2026 en la revista científica Tectonophysics.

Para elaborar el modelo, los investigadores analizaron 2,741 terremotos registrados entre 2013 y 2023, con información de 148 estaciones sísmicas ubicadas en Panamá, Costa Rica y Colombia. Mediante tomografía sísmica, estudiaron las estructuras del subsuelo hasta unos 80 kilómetros de profundidad.

La investigación identificó nuevas evidencias de un sistema de doble subducción bajo el occidente de Panamá. Este proceso ocurre cuando las placas tectónicas se hunden bajo otras estructuras terrestres desde direcciones opuestas.

Por el lado del Pacífico, las placas de Cocos y Nazca se introducen bajo la región, mientras que los resultados también muestran evidencias de subducción de la placa del Caribe bajo Panamá.

“Encontramos nuevas evidencias de placas que se introducen bajo Panamá desde direcciones opuestas”, explicó Guerra Araúz, al señalar que este proceso ayuda a comprender la actividad sísmica incluso en regiones donde históricamente se han registrado menos terremotos.

El estudio también identificó evidencias de subducción de la placa del Caribe bajo sectores del centro y oriente del país, incluida la región del Canal de Panamá. 

Además, detectó variaciones en el espesor de la corteza terrestre, con profundidades aproximadas de entre 25 y 45 kilómetros, así como diferencias en las propiedades de las rocas bajo Azuero, la cordillera de Talamanca y el área canalera.

Costa caribeña también preocupa

Los hallazgos ponen atención sobre las estructuras sísmicas de la costa caribeña, donde existen formaciones capaces de generar terremotos importantes.

Como antecedente, Guerra Araúz recordó el terremoto de San Blas de 1882, cuya magnitud se ha estimado aproximadamente en 8.0.

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El científico aclaró que, aunque no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, conocer las estructuras geológicas y las posibles fuentes sísmicas permite desarrollar modelos más precisos para evaluar las amenazas y avanzar hacia una planificación territorial y construcciones más seguras.

Miden desplazamientos tras el sismo del 9 de octubre

Luego del terremoto de magnitud Mw 7.7 ocurrido el pasado 9 de octubre, Guerra Araúz regresó a Panamá para recopilar información y analizar el evento como parte de su tesis doctoral.

Durante las últimas semanas realizó mediciones en Búcaro, La Pitaloza y Mariato, en el sur de la península de Azuero y la costa de Veraguas, donde se identificó ruptura superficial asociada al sismo.

Los trabajos incluyen mediciones de desplazamientos horizontales y verticales a lo largo de las zonas de ruptura de la falla, con el objetivo de comparar las observaciones de campo con los modelos de la fuente sísmica.

De acuerdo con los resultados preliminares, en Búcaro el terreno se desplazó entre 1 metro y 1.20 metros horizontalmente, mientras que el movimiento vertical fue de aproximadamente 1 metro.

En Isla Cañas se registró un hundimiento de entre 15 y 30 centímetros. También se identificaron deformaciones en el fondo marino que pudieron contribuir a la generación de olas.

Guerra Araúz indicó que estos datos serán publicados en una revista científica internacional y en un informe accesible para la población.

El investigador también participó en evaluaciones de daños en Azuero y Soná, provincia de Veraguas. El análisis incorpora información del especialista en ingeniería sísmica y dinámica estructural Luis Pinzón, correspondiente a Aguadulce, Penonomé y Atalaya.

El objetivo es estudiar la posible relación entre los daños observados, las características del suelo, la amplificación del movimiento sísmico y la vulnerabilidad de las edificaciones.

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