Coiba vuelve a encerrar maleantes y estalla la polémica
El traslado de 29 reos de alta peligrosidad a la cárcel de la estación aeronaval Teniente Nelson Tenas, en la isla Coiba, provocó reacciones de distintas entidades gubernamentales, que defendieron la medida y aseguraron que no existe afectación al área protegida ni al estatus de Patrimonio Mundial otorgado por la Unesco.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) aclaró que la operación ejecutada por el Ministerio de Seguridad Pública (MINSEG) se realizó utilizando infraestructuras ya existentes dentro de la base aeronaval de Coiba, sin la construcción de nuevas edificaciones ni modificaciones que impacten el ecosistema del Parque Nacional Coiba.
La entidad explicó que la pista de aterrizaje, la base aeronaval y las antiguas instalaciones penitenciarias permanecen bajo custodia del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) desde antes de la creación del parque nacional, debido a funciones relacionadas con la seguridad nacional y la lucha contra el narcotráfico internacional.
MiAmbiente también indicó que no fue informado previamente sobre el traslado de los privados de libertad, ya que la operación fue desarrollada bajo estrictas medidas de confidencialidad por razones de seguridad nacional.
En relación con una carta emitida por MiAmbiente el pasado 10 de junio a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, la entidad explicó que el documento hacía referencia a una eventual propuesta de convertir a Coiba en un centro penitenciario permanente con nuevas construcciones e infraestructura de seguridad. La institución reiteró que un proyecto de esa naturaleza no sería viable debido a restricciones legales y ambientales, así como a la condición de la isla como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad destacó que la medida responde a la necesidad de fortalecer el control sobre reclusos considerados de alta peligrosidad.
Según el MINSEG, el actual centro de detención de Punta Coco presenta vulnerabilidades que permiten, pese a su aislamiento geográfico, la presunta coordinación de actividades ilícitas que afectan a la población.
"La acción se realizó en cumplimiento de la normativa vigente que faculta a la Policía Nacional para ejercer la seguridad interna y al Servicio Nacional Aeronaval para garantizar la seguridad externa del centro de detención", señaló la entidad en un comunicado.
Asimismo, sostuvo que el traslado forma parte de los planes del Estado para fortalecer la seguridad ciudadana, reducir los índices de criminalidad y reforzar el control sobre las estructuras delictivas que operan dentro y fuera de los centros penitenciarios.
Surgen cuestionamientos
Las explicaciones oficiales no evitaron que surgieran cuestionamientos sobre la decisión gubernamental.
El diputado Ernesto Cedeño, del Movimiento Otro Camino (MOCA), afirmó que la reapertura del penal refleja la falta de una administración eficiente del sistema penitenciario nacional y cuestionó que se recurra nuevamente al aislamiento de los reclusos en una isla.
En la misma línea, el exmayor de las Fuerzas de Defensa y analista de seguridad Felipe Camargo calificó la medida como un "show" para desviar la atención pública tras la reciente fuga masiva registrada en el Centro Penitenciario La Joyita.
"Esto no controla las pandillas ni las cárceles; es una puesta en escena como parte de un plan de control de daños", manifestó.
Operativo bajo estricta seguridad
La noche del sábado, el país conoció el traslado luego de que el MINSEG difundiera en sus redes sociales un video de la operación.
Las imágenes mostraban patrullas, al menos tres helicópteros y a los reclusos esposados de manos y pies, algunos sin calzado, mientras eran movilizados hacia las instalaciones de Coiba bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
De acuerdo con el ministerio, el centro penitenciario funciona bajo la supervisión del SENAN y cuenta con personal altamente capacitado en operaciones contra el narcotráfico y equipos especializados para neutralizar actividades ilícitas.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad de los 29 reclusos trasladados. Solo se conoce que proceden de distintas provincias del país, entre ellas Chiriquí.
Coiba, una prisión con historia
La decisión también reavivó el recuerdo de la antigua colonia penal de Coiba, inaugurada en 1919 y cerrada en 2004 tras décadas de denuncias por violaciones a los derechos humanos.
Durante gran parte del siglo XX, la isla funcionó como una prisión de máxima seguridad donde el aislamiento natural, la distancia del continente y la densa selva dificultaban cualquier intento de fuga.
Años después de su cierre, Coiba fue consolidada como uno de los principales tesoros ecológicos de Panamá y mantiene su condición de Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2005, estatus que ahora vuelve al centro del debate público tras el regreso de privados de libertad a la isla.
