Enfermedades cardiovasculares disparan riesgo de muerte por dengue e influenza
Mantener bajo control la presión arterial, los niveles de glucosa y un peso saludable no solo reduce el riesgo de infartos o accidentes cerebrovasculares, sino que también fortalece la respuesta del organismo ante otras enfermedades.
Las enfermedades cardiovasculares continúan encendiendo las alarmas en Panamá. El Ministerio de Salud (Minsa) advirtió que condiciones como la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad no solo figuran entre las principales causas de enfermedad grave y mortalidad en el país, sino que además incrementan significativamente el riesgo de complicaciones y fallecimiento cuando las personas contraen infecciones como dengue, influenza, COVID-19 u otros virus respiratorios.
El jefe nacional del departamento de Salud y Atención Integral de la Población del Minsa, Dr. Israel Cedeño, explicó que quienes padecen estas enfermedades presentan una mayor vulnerabilidad frente a patologías infectocontagiosas, lo que eleva la probabilidad de desarrollar cuadros clínicos severos.
“Una persona hipertensa o diabética tiene un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones si contrae una enfermedad infecciosa como la COVID-19, la influenza o el dengue. Por eso, la prevención debe ser integral”, enfatizó el especialista.
El funcionario detalló que mantener bajo control la presión arterial, los niveles de glucosa y un peso saludable no solo reduce el riesgo de infartos o accidentes cerebrovasculares, sino que también fortalece la respuesta del organismo ante otras enfermedades.
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Sin embargo, alertó que muchas personas solo se enfocan en las complicaciones directas de la hipertensión o la diabetes, sin considerar que estas condiciones pueden empeorar significativamente el pronóstico frente a infecciones.
Otro punto de preocupación es el aumento de enfermedades cardiovasculares en jóvenes entre 20 y 40 años, una tendencia que ha llevado al Minsa a reforzar las estrategias de prevención y detección temprana.
Según Cedeño, factores como el desconocimiento de antecedentes familiares, la falta de controles médicos periódicos y estilos de vida poco saludables influyen directamente en esta realidad.
“Muchas personas desconocen que padecen hipertensión hasta que presentan una complicación. Por ello, se recomienda realizar controles preventivos desde los 20 años, o incluso antes si hay factores de riesgo”, destacó.
Como parte de la respuesta, el Minsa ha actualizado sus guías de manejo con un enfoque integral, incorporando equipos multidisciplinarios conformados por médicos, enfermeras, nutricionistas, profesionales de salud mental y trabajadores sociales.
Este modelo busca atender no solo los factores biológicos, sino también los aspectos nutricionales, emocionales y sociales que inciden en el desarrollo de estas enfermedades, mejorando así la calidad de vida de los pacientes.
Las autoridades reiteraron que la clave sigue siendo la prevención: llevar una alimentación saludable, realizar actividad física regularmente, evitar el consumo de tabaco y alcohol, controlar el peso corporal y acudir a evaluaciones médicas periódicas.
