Nacional - 29/10/26 - 08:53 AM

Halloween en Panamá: fiestas, indiferencia y rituales de esoterismo

Según practicantes de sincretismos religiosos y santería en el ámbito local, la fecha es considerada para realizar trabajos de "limpieza y apertura de caminos" como para efectuar amarres o velaciones.

 

Por: Redacción / Web -

La noche del 31 de octubre en la ciudad de Panamá no se vive de una sola manera. Mientras el circuito nocturno  despliega su artillería de fiestas temáticas, barras abiertas y concursos de disfraces, a pocos kilómetros —y en la sombra de la cotidianidad— la fecha transcurre entre la absoluta indiferencia de unos y la febril actividad mística de otros.

Para la industria del entretenimiento nocturno, el llamado Halloween se ha consolidado como una de las fechas comerciales más lucrativas del último trimestre antes de las fiestas patrias y de fin de año. Sin embargo, sociólogos y cronistas urbanos coinciden en que la festividad importada de Estados Unidos no ha logrado permear con la misma fuerza en todos los estratos ni en todas las tradiciones del país.

Entre el trago y el disfraz

El rostro más visible de la jornada es la rumba. Administradores de centros nocturnos señalan que la afluencia de clientes durante esta víspera se equipara a un fin de semana de quincena alta. El atractivo principal gira en torno a premiaciones en efectivo para los disfraces más elaborados, eventos con DJ locales e internacionales y promociones masivas de bebidas.

No obstante, esta dinámica contrasta con la postura de familias y sectores religiosos que prefieren mantenerse al margen. Para una parte importante de la población panameña, la fecha pasa desapercibida o es rechazada por considerarla ajena a la identidad cultural nacional o contraria a sus preceptos creyentes.

El mercado de las sombras: botánicas a tope

Lejos del destello de las luces LED de las discotecas, la víspera de noviembre activa un mercado paralelo: el de las botánicas y centros de esoterismo. Comerciantes del Mercado Público de Calidonia y locales especializados en Curundú y Santa Ana reportan un incremento en las ventas de insumos para ritos, despojos y protecciones.

Artículos como velones de siete potencias, saumerios de azufre, baños de amonio, tierra de cementerio y hierbas amargas experimentan un repunte en su demanda. 

Según practicantes de sincretismos religiosos y santería en el ámbito local, la fecha es considerada por diversas corrientes del esoterismo como una "ventana energética" ideal tanto para realizar trabajos de "limpieza y apertura de caminos" como para efectuar amarres o velaciones.

A pesar de que estas prácticas suelen manejarse en la clandestinidad o el hermetismo, las autoridades policiales mantendrán operativos de vigilancia preventivos en áreas concurridas y zonas residenciales para garantizar el orden público y evitar afectaciones a bienes o animales.

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