Migrantes deportados por EEUU en el limbo darienita
Los abogados de 112 migrantes deportados de Estados Unidos y trasladados al campamento de San Vicente, en Darién, alegan que no han podido comunicarse con sus clientes desde que llegaron allí.
El futuro de estos migrantes procedentes de Afganistán, China, India, Irán, Nepal, Pakistán, Sri Lanka, Turquía, Uzbekistán y Vietnam, es incierto mientras esperan ver si se les concederá asilo en Panamá o en otro lugar
"Se están enviando personas, incluidas familias como nuestros clientes, a Panamá
Lee Gelernt, abogado de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, dijo que están deportando migrantes sin ningún tipo de evaluación para el asilo y a pesar de no tener ninguna conexión con Panamá y cuando llegan allí, desaparecen en una caja negra sin acceso a un abogado.
Estados Unidos ha deportado a Panamá a 299 personas, entre ellas personas y hace responsable a Panamá de organizar su repatriación.
La abogada del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes, Keren Zwick, dijo que estaba "profundamente preocupada" por la seguridad de una mujer turca y su hija que fueron deportadas a Panamá y enviadas de regreso a Turquía, según su esposo.
La mujer y su marido habían participado en un movimiento religioso de no violencia en Turquía antes de que el gobierno emitiera una orden de arresto contra él por su participación, lo que le obligó a huir del país, según la denuncia. La mujer huyó de Turquía con su hija después de repetidos incidentes de acoso, según la denuncia.
Ali Herischi, un abogado en Washington, DC, que representa a 11 iraníes en el campamento, dijo que sus clientes recibieron el martes una llamada telefónica de tres minutos de la Cruz Roja en Panamá para hablar con sus familias, pero se les prohibió llamar a su abogado.
Otros dos abogados que buscan ofrecer representación a los migrantes deportados dicen que se les prohibió el acceso primero al hotel Decapolis donde fueron alojados inicialmente y ahora al campamento en San Vicente, donde dijeron que las autoridades también les han quitado los teléfonos celulares a varios migrantes.
Vicente Tedesco, uno de los dos abogados, dijo que intentó ofrecer asistencia legal a los migrantes en el hotel de la Ciudad de Panamá, pero le prohibieron la entrada.
En tanto, barcos cargados de migrantes regresaron esta semana a Colombia desde un nuevo punto de partida en Panamá, como parte de un flujo migratorio inverso creciente y caótico desencadenado por las políticas de línea dura del presidente estadounidense Donald Trump.
En total, alrededor de 2, 200 migrantes han ingresado a Panamá desde el Norte en las últimas semanas. Más de 200 migrantes partieron el jueves en barco desde el puerto caribeño de Miramar, en Panamá, que se ha convertido en una nueva puerta de entrada a la ruta marítima de Centroamérica a Sudamérica.
Días antes, cientos de personas más, muchas de ellas procedentes de Venezuela, afectada por la crisis, partieron de la isla de Cartí, para un viaje de aproximadamente 12 horas hasta Colombia.
“Hemos gastado unos 2,000 dólares más o menos para regresar, ahorrando dinero comiendo sólo una comida al día”, dijo la venezolana Milagros Rubio, de 44 años, quien viaja con tres familiares.
Las autoridades de Costa Rica y Panamá confiscan los pasaportes y celulares de los migrantes, les niegan el acceso a asistencia jurídica y los trasladan entre puestos remotos mientras lidian con la logística de un flujo migratorio que, de pronto, circula a la inversa.
Las restricciones y la falta de transparencia suscitan las críticas de observadores de derechos humanos y provocan respuestas cada vez más tensas por parte de los funcionarios, que sostienen que sus acciones buscan proteger a los migrantes de los traficantes de personas.
"Somos un reflejo de la política migratoria actual de Estados Unidos", apuntó Harold Villegas Román, profesor de ciencias políticas y experto en refugiados de la Universidad de Costa Rica. "No hay visión de derechos humanos, solo hay una visión de control y seguridad. Todo es muy turbio. Todo es muy poco transparente".
