¡Panamá arde! termómetros estallan a 39 grados y la lluvia no llega
El inicio de la temporada lluviosa 2026 se manifestará de forma escalonada en las diversas regiones
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) ha emitido un aviso crítico sobre las condiciones climáticas que enfrentará el territorio nacional en las próximas semanas.
Según la dirección de climatología, el inicio de la temporada lluviosa 2026 se manifestará de forma escalonada en las diversas regiones, marcando el fin de la etapa más cruda del sol, aunque no sin antes registrar un calor sofocante.
La transición hacia las precipitaciones, que climatológicamente ocurre entre abril y mediados de mayo, será gradual debido a factores atmosféricos que retrasarán el proceso en ciertas zonas.
En la provincia de Chiriquí, se espera que las lluvias se establezcan formalmente a finales de abril; sin embargo, en regiones como Herrera y Los Santos, el agua no llegará de forma constante hasta mediados del mes de mayo, prolongando la sequía en el Arco Seco.
Mientras el país espera el alivio de las nubes, los panameños deberán soportar un clima extremo con temperaturas que podrían escalar hasta los 39°C en algunas localidades.
Actualmente, la sensación térmica se mantiene elevada debido a niveles de humedad que oscilan entre el 73% y 78%, lo que genera un ambiente sofocante desde tempranas horas de la mañana, especialmente en la ciudad capital y provincias centrales.
Ante este panorama, las autoridades han lanzado una alerta meteorológica debido a los altos índices de radiación ultravioleta.
Se recomienda a la población utilizar vestimenta adecuada, preferiblemente camisas de manga larga y colores claros, además de mantener una hidratación constante para evitar golpes de calor, dado que el riesgo de afectaciones por los rayos ultravioletas es extremadamente alto en todo el país.
Finalmente, el monitoreo indica que en zonas costeras como Colón y las comarcas, las temperaturas mínimas rondarán los 23°C, pero las máximas alcanzarán fácilmente los 39°C.
La vigilancia del pronóstico del tiempo se mantendrá activa, instando a las comunidades a estar pendientes de la dinámica atmosférica, ya que, aunque el cielo se presente parcialmente nublado, la intensidad del sol sigue siendo una amenaza latente para la salud.
