Piden presencia del Estado ante crisis social en el corregimiento de Calovébora
Uno de los principales problemas identificados es el alto consumo de bebidas alcohólicas, particularmente en comunidades apartadas donde operan establecimientos clandestinos, un escenario en el cual un funcionario municipal no puede actuar solo.
La falta de una presencia permanente y coordinada de los estamentos de seguridad y de otras instituciones del Estado mantiene en alerta a moradores del corregimiento de Calovébora, en el distrito de Santa Fe, donde enfrentan problemas sociales y deficiencias en servicios básicos que requieren atención urgente.
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El alcalde de Santa Fe, Hortensio Palma, manifestó que el municipio no puede asumir por sí solo todos los problemas de este corregimiento, dada la dispersión de los poblados y las dificultades para acceder a estos sectores.
Señaló que existen situaciones que corresponden directamente a estamentos de seguridad y otras entidades estatales, por lo que se requiere una mayor coordinación interinstitucional para atenderlas.
Clandestinos, amenazas y falta de respaldo policial
Uno de los principales problemas identificados es el alto consumo de bebidas alcohólicas, particularmente en comunidades apartadas donde operan establecimientos clandestinos, un escenario en el cual un funcionario municipal no puede actuar solo.
El alcalde explicó que cuando las cuadrillas municipales realizan inspecciones en estos lugares, necesitan el acompañamiento de la Policía Nacional u otros estamentos de seguridad, debido a que ya se han producido amenazas y estas diligencias representan un alto riesgo para los funcionarios.
Cuestionó que en algunas ocasiones ese apoyo no se concreta, dejando a los inspectores expuestos durante la fiscalización.
Abandono en servicios básicos y crecimiento desordenado
A esta situación se suma el crecimiento poblacional y comercial desordenado en Calovébora, mientras varias comunidades continúan enfrentando carencias históricas de comunicación, electrificación y otros servicios básicos.
La realidad de estas comunidades de difícil acceso plantea un desafío para las instituciones públicas, que deben reforzar su presencia para garantizar orden y seguridad.
El alcalde insistió en que la solución no puede recaer únicamente sobre el gobierno municipal y pidió una participación activa de las autoridades estatales para dar respuestas concretas a los moradores.
