Nacional - 24/3/26 - 02:47 PM

Transportistas de la ruta Chitré-Santiago sufren por alza del combustible

En la ruta Chitré-Santiago, actualmente cada unidad consume en promedio unos $35 por recorrido, lo que representa cerca de $100 diarios por bus si se realizan dos o tres viajes.

 

Por: Thays Domínguez/Crítica -

El aumento sostenido en el precio del combustible está golpeando con fuerza al sector transporte en el interior del país, donde los operadores aseguran que los costos operativos se han disparado hasta en un 40%, comprometiendo la sostenibilidad del servicio.

Luis Castillero, representante de la prestataria Transporte Inazun y vocero en Herrera de la Corporación Nacional de Concesionarias de Transporte Público (CONACOTRAP), explicó que anteriormente un viaje de ida y vuelta entre Chitré y Panamá representaba un gasto aproximado de 150 dólares en combustible; sin embargo, en la actualidad ese monto ha aumentado considerablemente, obligando al gremio a evaluar medidas urgentes para hacer frente a la situación.

El dirigente indicó que transportistas de todo el país han iniciado una serie de reuniones en distintas provincias, incluyendo Santiago y Herrera, con el objetivo de analizar alternativas que permitan sostener el servicio sin trasladar el impacto directamente al usuario mediante un aumento de tarifas.

Por su parte, Emiliano Olaves, presidente de la ruta Chitré–Santiago, señaló que ya se han implementado ajustes operativos para reducir el consumo de combustible.

Entre las principales medidas destaca la ampliación en los intervalos de salida de los buses, pasando de frecuencias de cada 30 minutos a cada 45 minutos, lo que reduce la cantidad de viajes diarios y, en consecuencia, el gasto en combustible.

Olaves detalló que actualmente cada unidad consume en promedio unos 35 dólares por recorrido, lo que representa cerca de 100 dólares diarios por bus si se realizan dos o tres viajes.

En el caso de su ruta, compuesta por 15 unidades, el consumo diario total asciende a aproximadamente 1,500 dólares, una cifra que evidencia la presión económica que enfrenta el sector.

Los transportistas coinciden en que el impacto ha sido significativo y advierten que, de mantenerse esta tendencia, será cada vez más difícil sostener las operaciones sin afectar la calidad del servicio o considerar ajustes tarifarios.

Mientras tanto, el gremio continúa en busca de mecanismos que permitan mitigar el impacto de esta crisis que amenaza la estabilidad del transporte público en el interior del país.