Nacional - 08/7/26 - 01:29 PM

Vender para no perderlo todo: El drama ganadero en Azuero

El mes de julio ha transcurrido prácticamente sin lluvias en gran parte de la región de Azuero.

 

Por: Thays Domínguez/Crítica -

Cada res que sale del corral representa años de esfuerzo, inversión y dedicación. Sin embargo, el temor a que una prolongada sequía deje sin agua y sin pasto a los animales está obligando a muchos ganaderos de Azuero a tomar una de las decisiones más difíciles: vender parte de su hato antes de que sea demasiado tarde.

Desde tempranas horas, productores de Parita, Pesé, Las Tablas, Macaracas y otros distritos llegan a las subastas ganaderas con la esperanza de encontrar un comprador que les permita evitar pérdidas mayores. No venden porque quieran abandonar la actividad, sino porque buscan proteger lo poco que pueden sostener en sus fincas.

«Tenemos que prepararnos para lo que venga», comenta Tony Cigarruista, un pequeño productor de Parita que decidió quedarse únicamente con tres animales, una cantidad que considera que puede alimentar con el terreno disponible. Para él, mantener más reses en medio de la incertidumbre sería poner en riesgo todo su patrimonio.

El impacto de la falta de lluvias en julio

La preocupación también la comparte Leonardo Ojo Cruz, productor de Sabana Grande de Pesé, quien asegura que el fuerte verano, las intensas brisas y el rápido secado de los potreros hacen cada vez más difícil alimentar al ganado.

"Hay que vender para que no se muera en el potrero", afirma con la experiencia de quien ya ha vivido otras sequías.

Aunque las subastas ganaderas ofrecen una oportunidad para obtener un buen precio por los animales, detrás de cada venta hay una historia de sacrificio y la esperanza de que las lluvias regresen antes de que la situación empeore.

A esta preocupación se suma que el mes de julio ha transcurrido prácticamente sin lluvias en gran parte de la región de Azuero, una situación que agrava aún más el panorama al acelerar el secado de los potreros y reducir la disponibilidad de agua y alimento para la actividad ganadera.