Silencio
E l silencio era tan pesado… que se podría “cortar con un cuchillo”, como diría un poeta popular. Varios de los presentes nos miramos con rostros
Milcíades Ortiz
E l silencio era tan pesado… que se podría “cortar con un cuchillo”, como diría un poeta popular. Varios de los presentes nos miramos con rostros serios. La mayoría eran de edad madura. Uno que otro comentario se hacía en susurro, como deseando que los demás no lo escucharan. Acabábamos de ver una película documental panameña sobre la Invasión. Para mí el filme fue incompleto, parcializado, “light”, temeroso de ahondar heridas profundas del pueblo panameño. Se había advertido de que todo era “recreado” (dramatizado). Ese incidente 25 años después golpea las conciencias de quienes lo vivimos, no importa de qué bando estuviéramos.
Aspectos interesantes fueron para mí confirmar lo que era “leyenda urbana” (cuento popular). Alguien dijo que la Cuba comunista fue la que sugirió la creación de los Batallones de la Dignidad. La excusa fue que los soldados norteamericanos no estaban acostumbrados a luchar contra un “pueblo armado”. Recordamos las amenazas y miedo que metían los civiles que defendían la dictadura de Noriega. No se dijo si fue cierto que fue Cuba quien dio toneladas de armamento a Panamá. Tampoco que habían asesores cubanos comunistas apoyando al narco-dictador… Otra verdad fue que en la radio del Estado se dijeron mentiras. Esto fue una falta de ética periodística que no justifica ninguna invasión. ¿Cuántos norieguistas murieron por esas mentiras?
También se confirmó la cobardía del dictador que le declaró la guerra a Estados Unidos en un acto público. Ni Japón en la Segunda Guerra Mundial hizo esto. Añada lo que no desean aceptar. Algunos batalloneros comenzaron el saqueo… Es incómodo escuchar a quienes violentaron los Derechos Humanos en la dictadura disfrutando ahora de la democracia que nos trajo esa invasión. Varios de ellos han llegado a ser ministros, diputados, etc. Les ha ido mejor que antes… Se respeta el trabajo comunicativo del realizador, aunque no contestó la pregunta: ¿por qué no hay interés por conocer la cifra exacta de muertos en la invasión? (¿Será por qué no le conviene a más de uno?)…