Sucesos - 29/4/26 - 01:35 PM

Envían a su casa a ladrón con antecedentes que asaltó Joyería Oro de Ofir

La denunciante dio a conocer que la medida, distinta a la detención provisional, le fue aplicada al sujeto pese a que todas las personas que estaban en el local fueron víctimas de un robo con armas de fuego.

 

Por: Redacción Web -

Panamá- Decepcionada del sistema judicial panameño, frustrada e impotente se siente la dueña de la Joyería Oro de Ofir, luego de que el asaltante que fue retenido por sus colaboradores tras el robo perpetrado al local el pasado 23 de abril fue beneficiado con la medida cautelar de casa por cárcel.

La denunciante dio a conocer que la medida, distinta a la detención provisional, le fue aplicada al sujeto pese a que todas las personas que estaban en el local fueron víctimas de un robo con armas de fuego con las que les apuntaron, golpearon a su compañero de trabajo y a ella, además de quebrar las vitrinas y robar joyas.

Detalló que, en medio de un forcejeo, y pese a que estaban siendo apuntados con armas de fuego por parte de tres sujetos, lograron someter al ladrón y luego entregarlo a la Policía Municipal. En medio de lo cual, y en su legítima defensa porque se sintieron amenazados, el sujeto recibió un golpe en la cabeza. Fue llevado primero al centro de salud de Santa Ana y luego al Hospital Santo Tomás, donde tuvo que ser operado para retirarle coágulos.

La comerciante alegó que no le molesta que el ladrón recibiera la atención médica que requería, pero señaló que el cirujano que lo operó le dio el alta médica y dictaminó que el imputado ya estaba en condiciones de participar en la audiencia e incluso de ir a una celda. Con todo ello, la afectada expresó su desacuerdo con que la jueza de garantías haya decidido enviarlo a su casa durante el proceso.

Según la denunciante, la jueza argumentó que "las cárceles no son aptas porque allá no atienden a los ladrones cuando van heridos", dando a entender que en los centros penitenciarios no les suministrarían los medicamentos ni los atenderían adecuadamente, por lo que era preferible que el imputado estuviera en su hogar bajo el cuidado de su familia.

La víctima también cuestionó que la jueza basara su decisión únicamente en la declaración de la pareja del imputado sobre su dirección de residencia, a pesar de que un policía investigador acudió al lugar y comprobó que nadie conocía al sujeto en esa dirección. Incluso el abogado defensor no pudo sustentar fehacientemente ese domicilio.

"Este señor ya tuvo procesos en el año 2017 por robo, asaltó a otro comerciante... fue a la cárcel y salió en el 2024. En el 2025 tuvo otro caso en el que fue baleado", es decir, el sujeto tiene un prontuario delictivo, y con todo esto la jueza no aplicó la detención provisional. La denunciante agregó, con visible indignación, que ni siquiera había buscado abogado porque confiaba en que las pruebas, los antecedentes y el dictamen médico serían suficientes.

Mientras el tiempo pasa, la joyería sigue cerrada, sin cumplir con las entregas pendientes a los clientes y sin resarcimiento económico por los daños causados dentro del local comercial. La afectada concluyó su relato señalando que "por eso el país está como está, la delincuencia está como está", en alusión a las fallas del sistema penal acusatorio panameño.