Vida - 31/7/26 - 01:55 PM

Feromonas de abejas reinas guían decisiones de sus hijas

Un estudio del Smithsonian en Panamá revela que señales químicas de las abejas reinas influyen en la decisión de sus hijas de quedarse en el nido o formar su propia colonia.

 

Por: Redacción/Vida -

Un reciente estudio científico ha descubierto que las feromonas emitidas por las abejas reinas del género Megalopta juegan un papel clave en la decisión de sus hijas: quedarse en el nido para ayudar o marcharse a formar su propia colonia. La investigación fue desarrollada por expertos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), en colaboración con la Universidad de Princeton.

Los científicos identificaron por primera vez estas feromonas en una especie de abeja del sudor (Megalopta genalis), un hallazgo significativo, ya que hasta ahora estos estudios solo se habían realizado en especies estrictamente sociales. Esta especie resulta especialmente interesante porque presenta un comportamiento flexible: sus hijas pueden optar por convertirse en obreras no reproductivas o independizarse como nuevas reinas.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, se basó en años de trabajo de campo en Isla Barro Colorado, donde se analizaron cerca de 450 nidos artificiales. Los investigadores marcaron a las abejas, observaron su comportamiento y analizaron las sustancias químicas presentes en sus cuerpos mediante técnicas avanzadas.

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Los resultados revelaron que altos niveles de feromonas de la reina inducen comportamientos subordinados en las hijas, reduciendo su interés en reproducirse. Esto les permite evaluar si es más beneficioso permanecer en el nido ayudando a su madre o buscar independencia.

Según el científico Bill Wcislo, estas señales químicas pueden ser fundamentales para estabilizar las primeras formas de organización social en insectos, favoreciendo la evolución de estructuras más complejas. Por su parte, el investigador Callum Kingwell destacó que el seguimiento continuo de abejas en su entorno natural permitió obtener una visión única sobre cómo pudo originarse la vida social en estos insectos.

Este descubrimiento aporta nuevas pistas sobre los mecanismos evolutivos que explican la cooperación en la naturaleza, un fenómeno que no solo se limita a los insectos, sino que también tiene implicaciones más amplias en el estudio del comportamiento animal y los sistemas sociales.