¡Los puertos, serían el plato fuerte de la llamada de Trump a Mulino!
Dejar sin efecto la renovación de la concesión por otros 25 años de los puertos de Balboa y Cristóbal, es uno de los reclamos claves que le hace la administración Trump al gobierno de Panamá, aduciendo un supuesto control chino de la empresa concesionaria.
Todo indica que la conversación telefónica que sostendrán mañana los presidentes Donald Trump y José Raúl Mulino, girará en torno a ese tema.
Cuando se licitó en la operación de esos puertos, la empresa norteamericana Bechtel Enterprises, Inc. pactó en septiembre de 1995 un Memorándum de Entendimiento para la concesión de Cristóbal y Balboa. El exsecretario de estado, George Shultz, era el presidente de Bechtel.
Hubo hasta un intento para otorgar en junio de 1996 ambos puertos al consorcio integrado por la empresa japonesa Kawasaki y la estadounidense Cooper T. Smith, pero a última hora entró Hutchison Whampoa, de Hong Kong.
El exdiputado Yasir Purcait recordó que en la licitación de los puertos, la Hutchison (Panama Ports Company) ofreció $30 millones, mientras que Bechtel propuso $15 millones, pero en 2002, el Gobierno les redujo el pago a solo $7 millones tras un reclamo de "equiparación’".
Purcait alega que desde 1997, PPC ha declarado $80 millones en ganancias en 28 años y desde 2002 al 2025, al pagar PPC $7 millones anuales en vez de $30 millones, Panamá dejó de percibir $529 millones.
El perredista propone rescatar administrativamente la concesión.
