Mayer frustrado: “Estado se queda con plata de municipios”
El alcalde cuestionó el por qué el Estado se está quedando con los dineros municipales y aseguró que esto equivale a financiar al Gobierno “a 0% de interés”
El alcalde capitalino Mayer Mizrachi expresó públicamente su molestia y frustración por el manejo de los fondos de los gobiernos locales, señalando directamente al Estado por retener dinero que, le corresponde a los municipios, según dijo.
En un video, Mizrachi contó que acababa de salir de una reunión en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) donde no recibió respuestas.
El alcalde cuestionó el por qué el Estado se está quedando con los dineros municipales y aseguró que esto equivale a financiar al Gobierno “a 0% de interés” con plata de los gobiernos locales.
Recalcó que la ley establece que esos fondos deben ser entregados, y que no hacerlo es ilegal.
Mayer también expuso la situación interna del Municipio de Panamá, indicando que han tenido que hacer recortes fuertes por falta de recursos mientras que hay camionetas Prados nuevas, de paquete, que se usan en el Ministerio de Economía y Finanzas
El funcionario hace un paralelismo del gasto en usar carros de paquete mientras que en la Alcaldía se eliminaron privilegios, redujeron el presupuesto en 33% y el personal en 50%, asegurando que están trabajando “con las uñas”, porque "no había dinero".
Añadió que, si la capital está en esa condición, la situación en otros municipios del país podría ser peor.
Actualmente se discute una modificación a la ley de descentralización, pero Mizrachi cuestionó su efectividad si las normas vigentes no se cumplen.
Uno de los puntos más calientes de la discusión es que no se están entregando todos los fondos que corresponden, sobre todo del Impuesto de Bien Inmueble (IBI). Esto ha generado que municipios digan que hay una especie de deuda o atraso.
Según la propuesta, la nueva ley de descentralización busca apretar el manejo de la plata en los municipios, con más control y obligación de rendir cuentas. La idea es que cada gasto tenga respaldo y que se sepa en qué se usa el dinero público.
También cambia cómo se reparten los fondos: ya no sería igual para todos, sino según población y necesidades. Aun así, sigue la duda en la calle: si no se está cumpliendo ahora, de poco sirve una nueva ley.