Polémica casa por cárcel a pandilleros: Son líderes no se robaron una gallina
El ministro Abrego cuestionó el efecto de estas medidas al señalar que en algunos casos “lo que estamos dándole es patente de corso”, al referirse a beneficios otorgados a personas vinculadas al crimen organizado.
Panamá ya no es el país de antes y el diagnóstico es reservado. Mientras las unidades de la fuerza pública arriesgan el pellejo en las calles, el sistema judicial parece jugar en el equipo contrario con "patentes de corso" a los capos para que operen desde la comodidad de sus salas.
Es la realidad bajo los ojos del Ministro de Seguridad, Frank Ábrego, quien aseguró que las cárceles son vulneradas por drones y los niños son reclutados como carne de cañón porque saben que la ley no los toca.
El polémico beneficio de la "casa por cárcel"
Abrego recordó que hay quienes se hieren al hablar del tema y mencionó una reunión sostenida con el presidente José Raúl Mulino, el procurador Luis Carlos Manuel Gómez y la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, María Cristina Chen Stanziola
En la reunión se habló de “la gran cantidad de líderes de pandilla que tienen casa por cárcel” o restricciones en provincias. “No se robaron, una gallina son líderes de una pandilla”.
Cuestionó el efecto de estas medidas al señalar que en algunos casos “lo que estamos dándole es patente de corso”, al referirse a beneficios otorgados a personas vinculadas al crimen organizado.
Ábrego añadió que “no vivimos en la sociedad perfecta” y que el narcotráfico hoy “no solo busca traficar drogas, busca poder político, social y económico”, lo que aumenta el riesgo para la seguridad del país.
Niñez ejecutada: el síntoma de una sociedad enferma
Abrego recordó el caso de dos menores, de 14 y 16 años, ejecutadas. "No fueron balas perdidas; fue una sentencia del hampa.
El ministro advierte que las pandillas han estudiado el sistema mejor que nadie: reclutan menores de 14 años porque saben que son ininputables.
"En el mundo del hampa no hay un juez, hay una ejecución", sentenció el ministro, dejando claro que a los 12 años muchos jóvenes ya están marcados por la "fiera" de la delincuencia.
Cárceles de cristal y drones del delito
El control de los penales parece una batalla de ciencia ficción que el Estado está perdiendo.
A pesar de los operativos donde se decomisan desde celulares hasta sistemas de internet satelital, la tecnología criminal va un paso adelante.
El ingreso de armas de fuego y drogas mediante drones es una realidad que humilla los controles de seguridad, especialmente en centros como La Joya, donde la cercanía con el aeropuerto de Tocumen impide bloquear las señales sin afectar la aviación comercial.
El motor de la sangre: El narco mutó
Sobre la situación de violencia actual, el funcionario asequró que "ya no estamos en los años 70 u 80. Hoy, la producción mundial de droga ha crecido un 110%" y Panamá es la aduana obligatoria del terror.
El ministro explicó que el aumento de homicidios y la violencia desmedida son el resultado de una nueva logística: los grandes capos ya no pagan con dinero, pagan con droga.
Esto obliga a las pandillas locales a matarse entre sí para dominar cada esquina y poder vender esa mercancía, convirtiendo los barrios en campos de batalla.
El reto de los fines de semana sangrientos
De acuerdo a estadisticas de inteligencia artificial, entre viernes y domingo, el país registra un promedio de seis muertes violentas.
La percepción de inseguridad no es un invento del ciudadano; es el resultado de ver a diario sicariatos ejecutando a plena luz del día.
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