¿Te alcanza para llegar al 15? La odisea que viven muchas familias en Panamá
El costo de la Canasta Básica Familiar de Alimentos en Panamá (monitoreada por la Acodeco) ronda los B/.304 a B/.306 en supermercados y supera los B/.355 en minisúperes y abarroterías.
El reto de llegar a fin de mes o a la próxima quincena sin los bolsillos vacíos es una constante en las conversaciones diarias de los hogares panameños.
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Entre el pago del supermercado, los servicios públicos, el transporte y los compromisos financieros, la percepción generalizada en las calles es que el dinero rinde cada vez menos.
De acuerdo con las mediciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), el costo de la Canasta Básica Familiar de Alimentos (CBFA) en los distritos de Panamá y San Miguelito supera los $280 mensuales solo en alimentos esenciales.
Por otro lado, el costo de la Canasta Básica Familiar de Alimentos en Panamá (monitoreada por la Acodeco) ronda los B/.304 a B/.306 en supermercados y supera los B/.355 en minisúperes y abarroterías.
Costos según el tipo de establecimiento (Septiembre / Octubre de 2026)
Sin embargo, este indicador representa únicamente el piso de gasto en nutrición básica para una familia tipo; al sumar vivienda, servicios básicos (luz, agua, internet), transporte y medicamentos, el gasto mensual indispensable sobrepasa con frecuencia los ingresos de miles de trabajadores que perciben el salario mínimo.
Estrategias de supervivencia: ¿Cómo hacen para resolver?
Ante el desfase entre los ingresos y el costo de vida, el ciudadano común implementa diversas tácticas cotidianas para equilibrar el presupuesto:
- El "rebusque" e informalidad: Muchos panameños recurren a actividades secundarias durante los fines de semana o fuera de su jornada laboral, tales como venta de comida, servicios independientes, transporte por plataformas digitales y comercio al por menor.
- Caza de ofertas y ferias populares: Las visitas a ferias de productos agrícolas (como las organizadas por el Instituto de Mercadeo Agropecuario, IMA) y el recorrido por distintos supermercados para comparar precios de la canasta básica se han vuelto indispensables para optimizar el dinero disponible.
- Uso del crédito para gastos corrientes: El financiamiento mediante tarjetas de crédito o préstamos personales a corto plazo es una herramienta frecuente, aunque genera el riesgo de un sobreendeudamiento prolongado.
- Ajuste en hábitos de consumo: Sustitución de marcas, reducción de salidas de entretenimiento y priorización de pagos esenciales son de las primeras medidas adoptadas al inicio de cada quincena.
El panorama evidencia la brecha entre el costo real de la vida y la capacidad adquisitiva de la población, manteniendo la gestión del presupuesto familiar en un ejercicio diario de adaptación económica.
