@XopaBrian: Atrasan barcos para "joder". China no respeta a Panamá
China buscaría que los armadores opten por otra bandera ante las trabas que provocan retrasos
El influencer Brian Lutz, a través de su cuenta @Xopabrian asegura que las acciones de China de someter a barcos de bandera panameña a inspecciones estrictas en puertos chino tiene solo un objetivo: joder
Desde hace más de dos meses se vienen reportando esta situación que estaría provocando retrasos y complicaciones operativas
El punto más delicado es que estas revisiones habrían aumentado de forma drástica, hablando de hasta un 400% en inspecciones, lo que en la práctica significa más tiempo detenido, más costos y más presión para las navieras.
Aunque la versión oficial señala que son controles rutinarios, el análisis advierte otra cosa: “lo que están haciendo es retrasar los barcos para joder”.
A esto se suma otro frente que enciende las alarmas. También se menciona presión para que operadores en los puertos de Balboa y Cristóbal abandonen sus posiciones, lo que abre un nuevo capítulo en medio de este escenario tenso.
Lutz señala que estas acciones no serían casuales. En su lectura, el problema viene de fondo y no es nuevo: “China no respeta a Panamá, nunca la ha respetado”.
El problema no es menor. Panamá depende en gran medida de su registro de bandera, considerado uno de los negocios más importantes del país. Si los buques comienzan a enfrentar trabas constantes, el riesgo es que los armadores opten por cambiar de bandera, golpeando directamente los ingresos y la reputación del sistema panameño.
El mensaje que se estaría enviando al mundo marítimo: operar con bandera panameña podría implicar más demoras. Y en este negocio, cada hora cuenta. Más tiempo detenido significa más gastos, menos competitividad y mayores dudas para quienes mueven carga a nivel global.
Lutz, en un video de poco más de 2 minutos, hace un llamado tanto a la Cancillería de Panamá como a la Autoridad Marítima de Panamá para que actúen con una postura más firme.
La preocupación no solo es por lo que está pasando ahora, sino por lo que podría venir después: un desgaste progresivo de la imagen del país en el comercio marítimo internacional.
Por ahora, el escenario sigue abierto. Lo que ocurra en los próximos días será clave para medir el impacto real de estas acciones.
