Abandono magisterial
El gobierno de Juan Carlos Varela se ha gastado varios millones de dólares en tres recientes eventos que no han traído ningún beneficio directo para el país. En contraste con este despilfarro, los educadores panameños siguen padeciendo penurias por el incumplimiento oficial a los pagos adeudados.
A inicios de este mes se celebró el Día del Maestro. Como siempre, por parte del Gobierno hubo felicitaciones, condecoraciones y fiestas, pero en la práctica no se avanzó ni un milímetro en las reivindicaciones de los gremios docentes.
Sin mayor consecuencia, la Caja de Seguro Social se gastó unos millones que bien pudieran haberse utilizado en remediar las carencias de medicinas e instalaciones de salud con dotación útil.
Por otra parte, el inoperante organismo que dice velar por la transparencia en nuestro país realiza una reunión mundial anticorrupción, donde invitan a disertar a la desacreditada pero próspera firma Mossack Fonseca a hablar de la “transparencia” de las sociedades “off shores”.
Como es conocido por todos, la firma, propiedad del notorio donante de campaña, exasesor y hasta hace poco presidente encargado del partido Panameñista, ha creado sociedades que han servido para ocultar bienes productos de la evasión de impuestos y de presuntas actividades terroristas y relacionadas con el blanqueo de capitales.
Esto no lo inventó nadie. Es una realidad producto de la investigación de la Europol (Policía Europea) y del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que originó el sonado escándalo de los Panamá Papers.
Por otra parte, tenemos el “generoso” donativo de $300 mil para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sesione en Panamá.
Mientras todo esto sucede, a estos panameños valientes, esforzados y que sirven con vocación en apartadas regiones, los tienen en el total abandono. ¡Qué ironía!
