Abejas
En las colmenas de abejas existen diferencias bien marcadas entre los miles de bichos que la forman. Una sola es la reina, encargada de producir abejitas y recibe la atención de todos. Los zánganos son machos que solo valen para fecundar a la reina. Las obreras hacen el trabajo pesado del panal y lo defienden. Cuando pican a un ser humano… ¡mueren! ¿Por qué les digo esto? Es que entre los humanos se pueden encontrar estos tipos de abejas. Algunos psicólogos señalan que hay una personalidad que sobresale en la sociedad. Ocurre en hombres y mujeres.
Su característica visible es que ellos permanentemente quieren brillar, destacarse en donde estén. Si tienen dinero, gastarán bastante en fiestas, viajes y regalos a un círculo de amistades y parientes para impresionarlos y demostrar que son mejores y exitosos. Si se encuentran dos sujetos con este complejo, habrá tensiones, competencias y choques. Acabará esta situación cuando uno se retire y acepte que brilla más el otro. No crea que eso sucede en niveles altos de la sociedad. Hasta en sectores populares se nota.
Son los que organizan diferentes eventos donde lógicamente van a “brillar”. A veces logran éxito en la política y actividades comunitarias. Tendrán a su alrededor a quienes los aplaudan. A veces a estos “zánganos” humanos se les conoce como “manzanillos”. Varios los califican como “la rosca” del Gobierno. En ocasiones forman el “círculo cero” donde pueden haber otros (as) con personalidad de “abeja reina”. Siguiendo la comparación de abejas con seres humanos podemos indicar que los “zánganos” solo sirven para estar cerca de la “abeja”, que los puede controlar con beneficios.
Si miramos bien, veremos en nuestra sociedad que la mayoría son los que trabajan día a día, los “obreros” de la colmena de abejas. Cuando hay un peligro, ellos defenderán al grupo. No les extrañe que la “reina” y sus zánganos” no lo hagan y busquen otros sitios donde seguir con su manera de vivir. Es fascinante conocer cómo son ciertas criaturas que consideramos inferiores. A veces funcionan mejor que algunos seres humanos. (¿Usted qué es: abeja reina, zángano u obrero?)…
