Amenazas al Canal de Panamá: 3 frentes de guerra
Estamos frente a un escenario bélico a escala mundial; se pasó de las amenazas de ataques terroristas a escenarios de guerra total. Hay al menos 3 frentes de guerra en desarrollo: la crisis de Siria, que involucra a Rusia; la crisis con Corea del Norte, que involucra a la China Continental, y la grave situación de inestabilidad social en Venezuela, que recibe el respaldo de Irán y Rusia.
Todos estos frentes de guerra son una amenaza real para las operaciones del Canal de Panamá.
Al pueblo panameño lo mantienen desinformado frente a una guerra en el Lejano Oriente, donde EE.UU., nuestro principal socio estratégico, está enfrascado.
Estados Unidos tomó la decisión militar de enfrentar a Corea del Norte para respaldar a sus aliados: Japón, Corea del Sur y Taiwán. Están moviendo flotas navales o grupos de batallas para ejecutar operaciones ofensivas sobre Corea del Norte.
El único aliado que tiene Kim Il Sung es la China Continental.
Pero recientemente, la directiva del ACP, en su último megaviaje a Shanghái, cerró meganegocios en las riberas del Canal, queriéndose presentar al país como la gran solución. Eso es falso, no engañen a el pueblo. Basta de mentiras.
Hay vientos de guerra arreciando en el Pacífico y la puerta de entrada es el Canal de Panamá.
La guerra sí afectará a la nación panameña, pero la junta directiva del Canal de Panamá solo va hacer negocios para mantener a la insaciable oligarquía panameña.
No mide ni evalúa correctamente el escenario de guerra en el que China tomará partido apoyando a su aliado Corea del Norte, que representa una amenaza directa a nuestro país y el Canal de Panamá.
El próximo viaje anunciado del presidente Varela a Washington va estar enmarcado en un ambiente de guerra. Por un lado, la crisis en Venezuela, la crisis del Pacífico y la crisis en Siria: 3 frentes de guerra activa.
¿Qué papel jugará Panamá?, esa es una gran interrogante.
O Varela se suma en todos los planes de guerra de EE.UU., o se tendrá que atener a las consecuencias.
La historia se repite en espiral. Cuando otro presidente panameñista no apoyó el esfuerzo de guerra de los EE.UU., lo derrocaron.