Año
Todos nos preparamos para recibir el año 2017 con la esperanza de cumplir las metas que nos hemos propuesto, y la más importante es la felicidad.
¿Qué es la felicidad? El papa Francisco ha dicho: “Me gustaría que recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones sin decepciones”.
“No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos”.
“Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia”.
Esta reflexión se ajusta bien a los panameños que, ante la pérdida de los valores, hemos caído en un abismo de indiferencia, lo que podría llevarnos a perder de vista nuestros derechos individuales.
La situación sirve al discurso populista de los políticos para promover supuestas conquistas populares que solo conducen al parasitismo.
Muchas personas en el siglo a través de la educación lograron mejorar sus condiciones de vida, dejando atrás los “cuartos oscuros” y la pobreza en su grado más ominoso.
Tenemos una sociedad que solo clama por sus derechos y olvida que también tiene deberes, dejando sus responsabilidades comunitarias al Gobierno.
Si seguimos pensando que la felicidad no pierde, miremos hacia afuera y notaremos que otros países fueron felices, pero no supieron retenerla.
