Opinión - 18/3/15 - 12:00 AM

Asalto a Fiscalía Electoral

Los hechos que se suscitaron recientemente en la Fiscalía Electoral, cuando un grupo de abogados y políticos irrumpieron ruidosamente en ese recinto y toman por asalto una agencia de instrucción es un claro signo de descomposición política y moral por la que pasa la administración pública en general.

Se critica a la Fiscalía Electoral, pero qué respeto pueden tener sus críticos si olvidándose de la investidura gremial y de su calidad de letrado, protagonizan “plequepleques” con las autoridades de ese despacho cual “alegra patios” criollos.

Pero el problema es más serio de lo que parece. La Fiscalía Electoral instruye expedientes sobre denuncias presentadas contra candidatos de todos los partidos políticos, muchos de los cuales ocupan curules en la Asamblea Legislativa o son actualmente funcionarios. ¿Qué hacen un excandidato a la vicepresidencia del PRD, un alto directivo del panameñismo y hasta una alta funcionaria del Mides en ese asalto?

No hay que olvidar que el expediente más importante que tiene la Fiscalía Electoral en sus archivos es la denuncia que se presentó por las presuntas irregularidades en la confección del acto, producto del conteo de votos, que le dio el triunfo al actual mandatario.

El contenido de la denuncia detalla con pelos y señales una serie de irregularidades en la confección del acta electoral más importante de los comicios: la que proclama presidente a Varela.

Ese expediente no se ha cerrado. Llama la atención entonces que se nombre como fiscal electoral suplente a una persona harto conocida por sus raíces y afinidad panameñista, y que al actual titular del despacho le hayan interpuesto dos denuncias penales.

¿Cómo es posible que el presidente del Colegio de Abogados, que debe dar el ejemplo del cumplimiento de las leyes, adopte posturas de Pancho Pistola e ingrese de Fidanque a Toledano a un acto en el cual no tenía ningún papel?

No dudamos que lo que se quiere es tomar la Fiscalía Electoral y poner al frente a un genuflexo afín al Palacio de las Garzas. Esa es la estrategia.

Todo esto, dentro de la lógica oficialista de tomarse todas las instituciones del Estado para enraizar un régimen verticalista y autoritario.